La relación entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional atraviesa uno de sus momentos más fluidos desde el inicio del programa vigente. En ese contexto, la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, volvió a respaldar la política de acumulación de reservas que lleva adelante el Banco Central y dejó un mensaje directo: continuar comprando divisas.
Las declaraciones llegan en la antesala de la reunión que mantendrá con el presidente Javier Milei durante su visita oficial al país, en un escenario muy diferente al de revisiones anteriores, cuando las dificultades para cumplir las metas de reservas dominaban las negociaciones entre Buenos Aires y Washington.
Durante 2026, el Banco Central aceleró la compra de dólares y ya acumula más de USD 13.000 millones, un desempeño que permitió cumplir el objetivo previsto para el primer semestre y mejorar la posición externa del país. Aunque el compromiso de cerrar el año con una mayor acumulación de reservas sigue vigente, el FMI considera que el panorama cambió de manera significativa respecto de los meses anteriores.
“Lo que recomendamos no es solo por el entorno nacional, sino porque también nosotros vivimos en un mundo que tiene más tendencia a sufrir shocks y hay riesgos exógenos que también están presentes. Los países no pueden predecir lo que es posible que pase o no, pero sí tienen control sobre las políticas nacionales. Las políticas fuertes que brinden confianza a las personas en el país, en Argentina y también a la comunidad internacional. Esa es la mejor forma de gestionar el riesgo o los riesgos, tanto nacionales como externos o exógenos”, agregó la funcionaria.
Ese cambio también modifica el eje de las conversaciones entre el organismo y el equipo económico. Si hasta hace pocos meses la principal preocupación era fortalecer las reservas internacionales, ahora la atención comienza a concentrarse en la evolución de las cuentas públicas y la preservación del superávit fiscal, considerado por el Gobierno como el ancla principal de su programa económico.
La visita de Georgieva también incluirá encuentros con funcionarios nacionales y actividades vinculadas al desarrollo energético, en especial en Vaca Muerta, una señal del interés del organismo por observar de cerca algunos de los sectores que podrían impulsar el ingreso de divisas en los próximos años.
Para el mercado, el respaldo explícito de la titular del FMI constituye una señal política y financiera relevante. El aval a la estrategia del Banco Central reduce incertidumbre sobre el frente cambiario y confirma que, al menos por ahora, la acumulación de reservas dejó de ser el principal punto de fricción entre la Argentina y el organismo.

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