La Exposición Rural de Palermo volvió a tener al Caballo Criollo entre sus grandes protagonistas, aunque esta vez no fue únicamente por la calidad de los ejemplares en pista. El dato que acaparó todas las miradas fue el precio alcanzado por Tañido Tronador, un padrillo de la cabaña La Serena, de Felipe Juan Ballester, cuyo 90% fue adquirido por $150 millones, convirtiéndose en la operación más importante de toda la muestra.
El comprador fue Criollos Santa Elena, de Corrientes, que apostó por un reproductor cuya genética y antecedentes deportivos lo ubican entre los ejemplares más destacados de la raza. Hijo de Del Oeste Zorrino, considerado uno de los grandes padres del Caballo Criollo, y de Tañido Tipa Buena, el padrillo también demostró su potencial en las pistas al consagrarse Freno de Bronce argentino y Reservado Gran Campeón en la Exposición de Trenque Lauquen.
La venta fue el punto más alto del Remate Especial del Caballo Criollo, organizado junto con El Rincón y Sáenz Valiente Bullrich, donde se comercializaron 22 lotes entre animales, embriones y servicios reproductivos. En total, la subasta alcanzó $360 millones, con un promedio de $13,36 millones por lote, reflejando el buen momento que atraviesa el mercado de la genética de la raza.
Los embriones promediaron $12,37 millones, los machos $39,3 millones, las yeguas $12,25 millones, las potrancas $6,75 millones, los potrillos $6 millones y los servicios reproductivos $8,95 millones, con un servicio que llegó a los $12 millones.
Una reforma para preservar la genética
Más allá de los números del remate, la Asociación de Criadores de Caballos Criollos (ACCC) también concretó una decisión considerada histórica para el futuro de la raza. Durante la Asamblea General aprobó una modificación reglamentaria que habilita la utilización y comercialización de embriones criopreservados de ejemplares que hayan obtenido los máximos méritos, incluso después de su fallecimiento.
La medida incorpora formalmente herramientas biotecnológicas que permitirán conservar y proyectar el legado reproductivo de animales excepcionales.
"Con esta reforma buscamos acompañar la evolución de la reproducción equina y, al mismo tiempo, preservar la genética de aquellos caballos que marcaron un hito para la raza. Es una herramienta que mira al futuro sin perder de vista el valor de nuestra historia", afirmó Claudio Dowdall, presidente de la ACCC.
El Caballo Criollo como emblema del país
Otra de las novedades de la exposición fue la firma de un convenio entre la ACCC, la Administración de Parques Nacionales y la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación para promover cabalgatas y experiencias de turismo ecuestre en áreas protegidas, con el objetivo de fortalecer al Caballo Criollo como parte de la identidad cultural y productiva argentina.
Dowdall destacó que las tradicionales marchas criollas recorren desde hace 35 años distintos paisajes del país y consideró que este acuerdo permitirá potenciar esa experiencia. "El Caballo Criollo es Marca País y queremos que sea un vehículo para mostrar la Argentina al mundo", sostuvo.
Con alrededor de 7.500 nacimientos anuales, más de 1.750 cabañas, 16.500 animales en competencia y 4.628 jinetes federados, el Caballo Criollo continúa consolidándose como la raza equina con mayor cantidad de inscripciones en la Argentina, un liderazgo que encuentra en operaciones como la de Tañido Tronador una nueva confirmación del creciente valor que el mercado asigna a la genética de excelencia.

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