Más crédito para el ladrillo: lanzan préstamos para desarrolladores y nuevos hipotecarios

Banco Macro anunció nuevas líneas de financiamiento en dólares destinadas a desarrolladores inmobiliarios, mientras avanza con créditos hipotecarios a largo plazo en pesos. Los detalles

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El mercado inmobiliario argentino podría recibir un nuevo impulso a partir de una combinación de herramientas financieras destinadas tanto a la oferta como a la demanda. En ese marco, Banco Macro anunció créditos en dólares para desarrolladores y, en paralelo, una nueva línea de préstamos hipotecarios ajustables por UVA para quienes buscan comprar una vivienda.

La estrategia aparece luego de los cambios regulatorios que permiten a las entidades financieras ampliar el financiamiento en moneda extranjera hacia determinados sectores que no generan divisas. Según lo informado, los bancos podrán destinar hasta el 15% de sus depósitos en dólares a estas actividades.

La intención es generar un circuito de financiamiento que abarque distintas etapas del negocio: desde el comienzo de una obra hasta la adquisición de las unidades terminadas.

Créditos en dólares para los desarrolladores

Uno de los principales anuncios apunta a las empresas y desarrolladores inmobiliarios. Las nuevas líneas en moneda extranjera estarán diseñadas de acuerdo con el avance y el flujo de fondos de cada proyecto.

La particularidad es que los préstamos podrán acompañar los tiempos propios de una obra, con esquemas de amortización adaptados a cada desarrollo. De esta manera, las empresas contarían con una herramienta financiera más alineada con un mercado donde buena parte de las propiedades se comercializa en dólares.

Desde el sector bancario destacan que este mecanismo permitiría reducir el descalce de monedas: los desarrolladores reciben financiamiento en dólares y, al mismo tiempo, comercializan sus proyectos principalmente en esa moneda.

Del otro lado del mostrador: nuevos hipotecarios

La segunda pata de la estrategia apunta directamente a quienes buscan comprar una vivienda.

Banco Macro lanzó una línea de créditos hipotecarios a UVA + 7,5% anual, con plazos de hasta 20 años. El objetivo es ampliar las alternativas disponibles para los compradores y fortalecer la demanda de propiedades.

El esquema se complementa con el financiamiento a desarrolladores: mientras los préstamos en dólares buscan generar mayor oferta de viviendas, los hipotecarios apuntan a facilitar el acceso de los compradores.

Un mercado que intenta cerrar el circuito

La combinación de ambos instrumentos busca cubrir el recorrido completo de una operación inmobiliaria.

Por un lado, el desarrollador obtiene financiamiento para comenzar y sostener la construcción. Por el otro, una vez terminadas las unidades, los compradores pueden acceder a un préstamo hipotecario de largo plazo para adquirirlas.

Desde Banco Macro definieron esta estrategia como una forma de cubrir el ciclo completo del negocio inmobiliario, desde el fondeo inicial de un proyecto hasta la escrituración de las viviendas.

El desafío: transformar el ahorro en viviendas

El gran interrogante será si estas nuevas herramientas logran traducirse en un aumento significativo de la actividad.

El mercado inmobiliario viene reclamando desde hace años instrumentos que permitan financiar proyectos de construcción durante períodos extensos. Para los desarrolladores, contar con crédito en dólares puede mejorar la previsibilidad de los proyectos y reducir la necesidad de recurrir exclusivamente a capital propio o a preventas.

Al mismo tiempo, el crecimiento de los hipotecarios puede ampliar la cantidad de compradores potenciales, siempre que las condiciones de los préstamos resulten accesibles frente a los ingresos de las familias.

Construcción y vivienda, dos caras del mismo desafío

La nueva estrategia financiera pone el foco sobre dos problemas que están estrechamente vinculados: la necesidad de aumentar la oferta de viviendas y la dificultad de financiar su compra.

Si el crédito para desarrolladores permite poner en marcha más proyectos y los hipotecarios consiguen ampliar la demanda, el mercado podría encontrar un nuevo punto de equilibrio.

La apuesta, en definitiva, es que el financiamiento vuelva a funcionar como motor del sector: dólares para construir, pesos para comprar y plazos más largos para conectar ambos extremos del mercado inmobiliario.

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