Resumen Ejecutivo
- El dólar mayorista superó los $1.510 y perforó el techo de $1.500 que el Gobierno venía defendiendo con ventas de divisas y bonos dollar-linked.
- El Banco Central cortó una racha de 135 días de compras de reservas y dejó de intervenir con la misma intensidad de las semanas previas.
- Economistas coinciden en que la flexibilización busca descomprimir la presión sobre las tasas en pesos, tensionadas por la cobertura cambiaria.
- En Rosario, las casas de cambio ya anticipan mayor movimiento de ahorristas y empresas que buscan cubrirse frente al nuevo escenario cambiario.
El dólar mayorista tocó $1.511 y, por primera vez en casi un mes, el equipo económico que conduce Luis Caputo no salió a frenarlo. Ese salto de ocho pesos rompió un techo que el mercado daba por firme desde fines de julio: los $1.500.
En Rosario, donde buena parte de las pymes importa insumos o cobra en dólares parte de sus ventas, la noticia corrió rápido entre quienes miran el tablero todos los días.
Por qué el Gobierno dejó de poner el pecho
La historia empezó el 28 de julio, cuando trascendió que el Tesoro estaba vendiendo dólares para que el mayorista no perforara los $1.500. Los números del Banco Central lo confirmaron después.
Los depósitos en moneda extranjera del Tesoro cayeron de USD 3.330 millones a USD 3.185 millones en apenas un día, una caída de USD 145 millones que coincidió justo con la jornada en la que el dólar estuvo a punto de cruzar la barrera.
Ese mismo día el BCRA cortó una racha de 135 jornadas consecutivas comprando reservas. Es la misma lógica que usa cualquier comerciante que, para sostener un precio de lista, sale a vender stock propio cuando la demanda aprieta: funciona mientras dura el stock, pero no es gratis. Cada dólar vendido para contener la cotización fue un dólar menos en la caja del Estado.
El costo de esa estrategia no se vio solo en las reservas. También apareció en la tasa de interés en pesos, que subió porque el Tesoro y el Central salieron a vender cobertura cambiaria —bonos dollar-linked y contratos de futuro— para que nadie necesitara comprar dólares físicos para cubrirse.
Esa cobertura extra encareció el financiamiento en pesos para los bancos y, en cadena, para las empresas que toman crédito.
No es la primera vez que el mercado local especula con qué puede acelerar una suba del dólar: hace algunas semanas ya se habían identificado las variables que podían tensionar el tipo de cambio, entre ellas la marcha de las reservas y el calendario electoral.
Qué esperan ahora las casas de cambio en Rosario
En el circuito cambiario rosarino la lectura es pragmática: cuando el mayorista se despega de un techo que llevaba un mes firme, la city local empieza a mirar más de cerca la pizarra. Las casas de cambio en Rosario ya venían operando con más consultas de ahorristas en las últimas semanas, y el salto del lunes reforzó esa tendencia.
Para una pyme que importa maquinaria, insumos o repuestos, el techo de $1.500 funcionaba como una referencia de planificación: sabía, más o menos, cuánto le iba a costar reponer stock. Ese ancla se corrió, y ahora el desafío es presupuestar con un tipo de cambio que puede seguir moviéndose según cómo evolucione la próxima licitación de deuda del Tesoro.
El propio mercado venía siguiendo de cerca cómo el Tesoro busca fortalecer su financiamiento en pesos y en moneda extranjera, una variable que vuelve a estar en el centro de la escena esta semana, con vencimientos de deuda por $13,9 billones.
La otra pata a mirar son las reservas. El Banco Central venía comprando dólares casi sin pausa hasta la semana pasada, un ritmo que convivió con una mejora de las reservas que no terminaba de descomprimir la cuenta corriente. Si esa mejora se frena, la nueva flexibilidad cambiaria puede durar poco.
El otro frente abierto es regulatorio: el propio Gobierno impulsa una reforma del Banco Central que el mercado sigue de cerca, y cualquier cambio en las reglas de intervención puede volver a mover el amperímetro del dólar mayorista en las próximas semanas.
Frente a esta volatilidad, el consejo que circula entre asesores financieros de la city rosarina no cambia demasiado: escalonar el momento de compra en lugar de concentrar toda la cobertura en un solo día, y prestar atención a la licitación del Tesoro de esta semana, que va a marcar si el Gobierno logra renovar sin sobresaltos los $13,9 billones que vencen.
¿Por qué el dólar mayorista rompió el techo de $1.500?
Porque el Gobierno dejó de vender dólares y cobertura cambiaria con la misma intensidad que usó durante casi un mes para contener la cotización, después de que el Banco Central cortara una racha de 135 días comprando reservas.
¿Cómo impacta esto en las casas de cambio en Rosario?
Con más consultas de ahorristas y empresas que buscan cubrirse, en un contexto en el que el techo de referencia que usaban para presupuestar dejó de ser tan firme como en las semanas previas.
¿Qué puede pasar con el dólar en los próximos días?
Depende en gran parte de la licitación de deuda del Tesoro y de si el Banco Central retoma el ritmo de compra de reservas; ambas variables van a definir si la flexibilización del techo se sostiene o es algo puntual.

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