La creciente ola de fraudes digitales está cambiando una de las reglas más importantes del sistema financiero argentino: bancos tradicionales y billeteras virtuales comenzaron a compartir información para detectar operaciones sospechosas antes de que el dinero desaparezca.
La iniciativa funciona a través de la Central de Prevención de Fraude (CPF), administrada por COELSA, una plataforma que reúne información proveniente de 117 entidades financieras y proveedores de servicios de pago para identificar patrones de fraude mediante inteligencia artificial.
La competencia quedó en segundo plano
Aunque bancos y fintech mantienen una fuerte competencia por captar clientes, el crecimiento de las estafas digitales generó un escenario distinto: proteger al usuario pasó a ser un objetivo común.
La plataforma procesa información las 24 horas y utiliza modelos de IA capaces de analizar grandes volúmenes de datos para detectar comportamientos anómalos y emitir alertas en cuestión de segundos.
Los números que explican la decisión
Durante 2025, la Central de Prevención de Fraude registró:
* 348.268 reportes vinculados a posibles fraudes.
* 20.720 casos confirmados.
* 69 entidades aportando información.
* 68 bancos y fintech que modificaron sus sistemas de seguridad a partir de los datos obtenidos.
El crecimiento de los pagos digitales explica el desafío.
Según cifras de COELSA, durante el último año se procesaron más de 18.700 millones de transacciones, mientras que los pagos mediante QR crecieron más del 100%, duplicando su volumen respecto del año anterior.
IA para anticiparse al delito
La inteligencia artificial no reemplaza los controles internos de cada entidad, sino que funciona como una capa adicional de análisis colectivo.
El sistema compara operaciones provenientes de todo el ecosistema financiero y detecta patrones que, vistos de manera individual, podrían pasar inadvertidos.
La lógica es sencilla: un fraude detectado por un banco puede convertirse inmediatamente en información útil para que otra entidad evite una nueva estafa.
Más operaciones, más riesgos
El avance de las transferencias inmediatas y de los pagos con QR amplió la superficie de ataque para los ciberdelincuentes.
Por ese motivo, el sector financiero considera que la colaboración entre competidores ya no representa una ventaja comercial sino una necesidad para sostener la confianza en los medios de pago digitales.
Un cambio estructural
Especialistas del sector consideran que esta cooperación marca un cambio de paradigma dentro del sistema financiero argentino.
La utilización de inteligencia artificial combinada con una base de datos compartida permite acelerar la detección de amenazas y reducir el tiempo de respuesta frente a nuevos intentos de fraude.
En un mercado donde cada argentino opera con múltiples cuentas bancarias y billeteras virtuales, la seguridad dejó de ser una responsabilidad individual para convertirse en un desafío colectivo.

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