La estrategia con la que una cerealera busca quedarse con marcas lácteas muy populares

Con el aval de su reestructuración y la recuperación de crédito bancario, la agroexportadora Vicentin busca quedarse con las plantas de Córdoba y Arenaza y las marcas Yogs y Shimy. Los detalles de una jugada clave para diversificar ingresos hacia el consumo masivo.

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Resumen Ejecutivo

  • Vicentin, la agroexportadora conducida por Mariano Grassi, ofertó US$2,5 millones por los activos de ARSA, la láctea en quiebra que fabricaba los postres Yogs y Shimy de SanCor.
  • El paquete incluye marcas, inmuebles y dos plantas industriales en Córdoba y Arenaza (Buenos Aires), con capacidad para 42.000 toneladas anuales.
  • Vicentin es el principal acreedor de ARSA, un vínculo que se remonta a 2016, cuando compró ese negocio lácteo a SanCor por unos US$100 millones.
  • Es el primer movimiento corporativo fuerte de la empresa desde que salió del cramdown en diciembre de 2025 bajo el control de Grassi S.A.

Vicentin dio un golpe sobre la mesa en el tablero agroindustrial argentino al presentar una oferta formal por US$ 2,5 millones para quedarse con los activos de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la histórica compañía láctea que producía las líneas de postres y yogures Yogs y Shimy de SanCor.

La propuesta tramitada ante la Justicia comercial abarca la unidad productiva completa: dos plantas industriales operativas ubicadas en Córdoba Capital y Arenaza (Buenos Aires) —con una capacidad conjunta instalada de 42.000 toneladas anuales—, además de sus inmuebles, marcas registradas y maquinarias de alta tecnología.

Detrás de esta jugada estratégica existe un determinante financiero clave: la cerealera santafesina se posiciona como el principal acreedor verificado de ARSA. La intención de la conducción es evitar que los activos de la láctea sufran un proceso de licuación en la liquidación por quiebra, logrando rescatar el valor productivo y patrimonial de la marca.

Algo similar viene ocurriendo en otros rubros del agro, donde la ola de fusiones y adquisiciones que atraviesa el país tiene como protagonistas a grupos locales que aprovechan momentos de debilidad de sus pares, antes de que aparezcan los grandes fondos extranjeros.

Un giro estratégico tras la salida del concurso preventivo

El vínculo entre ambas firmas se remonta a 2016, cuando el grupo Vicentin desembolsó cerca de US$ 100 millones para adquirir la división de refrigerados de SanCor. Años más tarde, tras desprenderse del 99% del paquete accionario a manos de la firma Maralac en 2021, Vicentin conservó el 1% y se consolidó como acreedor financiero central.

Este movimiento representa la primera incursión corporativa de envergadura para Vicentin tras la resolución de su prolongado proceso judicial y la reconfiguración del control accionario liderada por Grassi S.A. La recuperación del estatus crediticio en Categoría 1 ante el Banco Central de la República Argentina (BCRA) le otorga a la agroexportadora el aire financiero necesario para encarar reestructuraciones de esta magnitud.

En el plano operativo, los complejos industriales de la firma en el Gran Rosario operan a ritmo sostenido:

  • Planta Ricardone: Mantiene un ritmo de molienda cercano a las 90.000 toneladas mensuales de girasol y sus derivados.
  • Planta San Lorenzo: Opera con dos líneas continuas de procesamiento de soja de 10.000 y 6.000 toneladas diarias.

Reconfiguración en la industria láctea y diversificación de ingresos

La situación de ARSA refleja la severa tensión que atravesó el entramado lácteo nacional. Tras ser gerenciada por el grupo Maralac desde 2021, la empresa entró en cesación de pagos a fines de 2023, derivando en el concurso preventivo y la posterior quiebra decretada por la Justicia comercial, proceso que dejó un saldo de más de 400 trabajadores desvinculados.

A diferencia de los patrones tradicionales de fusiones y adquisiciones en el sector —donde suelen primar multinacionales o fondos de inversión internacionales—, el intento de rescate es protagonizado por un actor agroindustrial del cordón rosarino. Esta estrategia busca diversificar el perfil de ingresos hacia productos de consumo masivo con valor agregado, moderando la exposición directa a la volatilidad de los precios internacionales de las commodities agrícolas.

No es la primera vez que en la región se sigue de cerca este tipo de desenlaces: toda la cadena láctea sintió el impacto de una ecuación de costos que viene golpeando parejo a tambos, industrias y marcas históricas, más allá de que cada caso tenga su propia historia societaria puertas adentro.

Próximos pasos en los tribunales comerciales

La oferta de US$ 2,5 millones se encuentra bajo evaluación del juzgado actuante en la quiebra. Las etapas inmediatas del proceso contemplan:

  • Verificación y análisis técnico de la propuesta por parte de la sindicatura.
  • Apertura de instancias para eventuales mejoras de oferta o mecanismos de licitación pública.
  • Resolución judicial definitiva sobre la adjudicación de las plantas y el parque de marcas.

¿Cuánto ofreció Vicentin por los activos de ARSA?

La agroexportadora presentó una oferta de US$2,5 millones por la totalidad de la unidad productiva: marcas, dos plantas industriales en Córdoba y Arenaza, inmuebles, instalaciones y maquinaria.

¿Por qué Vicentin tiene interés en una empresa láctea?

Porque es su principal acreedor desde 2016, cuando el entonces Vicentin Family Group le compró a SanCor, a través de ARSA, el negocio de yogures y postres, y hoy busca no perder ese valor en la quiebra.

¿Cómo sigue el proceso de ARSA?

La oferta se tramita dentro del proceso de quiebra en la Justicia, que deberá evaluarla junto con eventuales contraofertas antes de definir el destino final de las plantas y las marcas.

Información de Protagonistas:

Grassi S.A.: Una de las principales firmas corredoras de granos de la Bolsa de Comercio de Rosario, con un volumen de intermediación histórica superior a los 4 millones de toneladas anuales de cereales y oleaginosas.

Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA): Llegó a ostentar una cuota de mercado cercana al 12% en el segmento nacional de yogures y postres refrigerados. Sus plantas poseen equipamiento especializado para envasado termoformado y tecnología de fermentación continua.

Complejo Industrial Ricardone/San Lorenzo: Vicentin mantiene uno de los hubs de procesamiento de semillas oleaginosas más eficientes de la región, con una capacidad teórica combinada instalada que supera las 21.000 toneladas diarias en molienda de soja y girasol.

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