Rosario recupera protagonismo: el impulso de los Juegos y los negocios que pueden abrir otra etapa

Los Sudamericanos renovaron la confianza en la ciudad, mientras avanzan proyectos en Funes y oportunidades en energía y minería. Pero el cierre de Electrolux y el aumento de las quiebras muestran cuánto falta para que esa expectativa llegue al empleo

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“Cómo cambia que ahora le pregunten a un rosarino por los Juegos más que por la violencia”. Me lo dijo esta semana un industrial preocupado por Electrolux. Después agregó: “Ahora quieren venir a venderte, antes no querían entrar a Rosario”. Y enseguida aclaró: “Es cierto también que no hay un mango, necesitan vender”.

En esa conversación entraba buena parte de la semana. Los Sudamericanos llenaron estadios y fan fests, movilizaron audiencias y dejaron infraestructura difícil de conseguir por otro camino. Pero, sobre todo, la ciudad los hizo propios. La posibilidad de recibir nuevas competencias dejó de parecer una discusión lejana.

Convivieron con recitales, teatro y el operativo por el viaje de los hinchas de Central a Santiago del Estero. La agenda sigue hoy con Boca y Racing en Arroyito. Hubo años en los que organizar dos eventos grandes al mismo tiempo parecía una temeridad. Pullaro y Javkin tienen motivos para celebrar, aunque saben que esa confianza depende de sostener la mejora en seguridad.

Mientras tanto, Electrolux confirmó que deja de fabricar en Rosario. La ciudad vuelve a atraer visitantes, pero pierde producción y empleo. El cierre profundiza el retroceso de una industria de electrodomésticos que durante décadas le dio trabajo a la región.

La marca sigue, la fábrica cierra

Electrolux anunció el cese de producción desde el 26 de septiembre y el paso a un “modelo de abastecimiento global”: Electrolux y Gafa seguirán en los comercios con productos de la red internacional del grupo. La planta tenía unos 180 operarios y se analizaban alrededor de 100 despidos, sin un detalle definitivo sobre los puestos restantes.

Ecos365 había advertido que el cierre podía llegar antes de fin de año. Después de suspensiones, retiros y eliminación de líneas, la decisión se adelantó. Ahora hay que mirar a los proveedores que perderán pedidos, los servicios industriales y el destino de las instalaciones.

En la confección ocurre algo parecido. Xoxo SA, operadora de Laundry, profundiza su reconversión mientras tramita el concurso: compra prendas importadas ya nacionalizadas, les pone su etiqueta y busca crecer con franquicias mientras reduce locales propios. El negocio intenta sobrevivir; la producción local queda en el camino.

Enfans, nacida con Antonela Roccuzzo y Andrea Lo Menzo, mantiene otra apuesta: instalaciones propias en Mendoza al 7800, venta online y producción a pedido. También tuvo que recalcular: su cartera mayorista pasó de unos 64 clientes a menos de diez. La inversión convive con un mercado que se achicó.

Ni una buena campaña resuelve por sí sola los problemas financieros. Surcos consiguió extender hasta el 8 de abril de 2027 la exclusividad para negociar con sus acreedores, con audiencia el 31 de marzo. Ganó tiempo. Todavía necesita un acuerdo.

Las deudas llegan a Tribunales

Entre febrero y agosto, los ingresos por quiebras crecieron 74,3% en Santa Fe. Los concursos y acuerdos preventivos sumaron 234, contra 193 de todo 2025. En Rosario fueron 73 frente a 58 del año completo anterior. Los preventivos ya superaron el registro anual; las quiebras vienen subiendo fuerte.

Margarita Zabalza, ministra de la Corte santafesina, confirmó esta semana a Ecos365 el aumento y recordó una distinción: se cuentan causas ingresadas, no empresas cerradas ni quiebras necesariamente decretadas. Tampoco todos los problemas de insolvencia llegan a un juzgado.

El desglose adicional de Rosario y Santa Fe aporta algo menos visible: de 3.233 registros, 2.451 corresponden a personas físicas, el 75,8%. Hay 56 sociedades y 726 casos sin identificación. El cuadro no precisa el período, por lo que no permite medir el salto interanual, pero muestra el peso de las deudas personales.

En la capital, 1.524 solicitudes de propia quiebra corresponden a personas físicas; en Rosario, 126. Funcionarios y referentes sindicales reconocen el fenómeno y señalan que algunos abogados alientan las presentaciones. Eso puede explicar parte de la diferencia entre ciudades. No explica por qué tantas personas llegan a necesitar ese recurso.

Detrás están las cuotas refinanciadas, los ingresos comprometidos y la mora. Los expedientes no cuentan todos la misma historia, pero tampoco aparecieron porque a alguien se le ocurrió ofrecer un trámite.

El crédito se aleja cuando más hace falta

Los datos de julio ayudan a entender el clima: la actividad nacional cayó 2,9% mensual y 1,4% interanual. Comercio, industria y construcción retrocedieron 5,1%, 4,6% y 3,3% frente a un año atrás. Ya hasta en los despachos oficiales saben que se va a comenzar a hablar de “recesión técnica”. Son sectores que pesan mucho en el empleo urbano. Una buena cosecha puede mejorar los números de Santa Fe sin levantar las ventas de un comercio rosarino.

Para las empresas, vender menos y cobrar más tarde obliga a financiarse justo cuando el crédito resulta más difícil. Algunas encuentran una salida en la importación. Pero los salarios que desaparecen de la producción también faltan después en los mostradores.

El financiamiento nacional tampoco ayuda. La consultora 1816 señala que el Global 2035 volvió a rendir 11% y que el riesgo país pasó de unos 400 a más de 570 puntos en dos meses y medio. Influyeron las tasas estadounidenses y la incertidumbre argentina: conseguir dólares prestados volvió a complicarse.

Según el informe, el programa financiero de 2027 ya suponía una presión de hasta 12.600 millones de dólares sobre las reservas, incluidos vencimientos de Bopreal. Si el gobierno no logra colocar los 5.000 millones previstos Bonares, necesitará cubrir también esa vía de financiamiento. De ahí la atención sobre cuánto puede comprar el Banco Central.

Hay otra señal: contando la licitación del lunes, Economía encadena cuatro subastas con títulos que vencen dentro del actual mandato. Prestar más allá de 2027 exige una confianza que hoy cuesta conseguir.

El problema se retroalimenta. El estancamiento deteriora el humor social, aumenta la incertidumbre política y encarece el crédito. Con menos recaudación, además, el Gobierno ajusta el gasto para sostener las cuentas. Las exportaciones, la baja de la inflación y las inversiones tienen que empezar a compensar ese freno. Para quien necesita vender esta semana, 2027 queda lejos.

Funes suma proyectos y espera clientes

En Funes siguen avanzando desarrollos. El Concejo aprobó La Delfina, de Alejandro Piscione, en Calmo: casi 8.600 metros cuadrados cubiertos, seis bloques, gastronomía y unas 300 cocheras subterráneas. También avanzó la ex Rural, impulsada por Qala, Gabriel Guglielmino y un grupo inversor: 16,65 hectáreas para viviendas, comercios y un espacio educativo.

Las autorizaciones llegan mientras corredores advierten que algunos locales cuesta cada vez volver a alquilarlos. Los dueños, al igual que en Rosario aún se mantienen firmes en los montos que pretenden. Funes atrae proyectos; sostener a quienes los ocupen es la otra parte de la cuenta.

En los loteos de Grupo Roma, la discusión es más urgente. Unos 850 damnificados en una decena de desarrollos, con negociaciones que involucran a municipios, comunas, inmobiliarias y EPE. Con diferencias entre emprendimientos, la pregunta se repite: quién financia las obras pendientes.

Dónde sí aparece la plata

El contraste está en el mismo informe de 1816: las energéticas y San Juan colocaron US$2.650 millones en el exterior durante septiembre. Hay financiamiento, pero se concentra en determinados destinos. Para los proveedores santafesinos, acercarse a esos negocios requiere algo más que esperar el crecimiento de la minería.

PAP, Dream y Autotransporte San Juan formaron una UTE para competir por el transporte de personal de Vicuña, un contrato estimado en US$60 millones. Todavía no está adjudicado, pero muestra la escala que se exige y cómo se preparan los competidores.

También se abren oportunidades en electricidad. El régimen XDEM exige que los nuevos grandes consumos incorporen oferta de energía y potencia, lo que puede generar pedidos de ingeniería, equipamiento y conexiones.

Y el Corredor Andes–Atlántico anunciado entre Argentina y Estados Unidos incluye cooperación en ferrocarriles, vías navegables, puertos, energía y minerales críticos. Rosario todavía no tiene una inversión asignada: tiene sectores con los que puede disputar esos negocios.

La cosecha, la energía y la minería pueden mejorar los números de 2027. El comercio espera el movimiento de fin de año, mientras hotelería y gastronomía aprovecharon los Juegos. Pero para extender la recuperación hacen falta pedidos, crédito y salarios. Santa Fe puede crecer sin que Rosario recupere al mismo ritmo su empleo industrial.

El industrial del comienzo celebraba que ahora quisieran entrar a Rosario. El próximo paso es que también quieran comprar acá y no en China. Los Juegos demostraron cuánto puede hacer la ciudad cuando se pone en marcha. Falta que esa confianza llegue a quien esta semana se quedó sin trabajo.
 

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