En diciembre pasado, la agrupación “Amigos de la isla autoconvocados” denunció la apertura de un canal en la zona de El Embudo, islas entrerrianas, frente a Rosario, y exigían la paralización de las obras a las que consideraban “irregulares”. Luego de varias semanas de gestiones y protestas, según informaron, la Municipalidad de Victoria, Entre Ríos planteó una serie de requisitos a los responsables de la canalización y advirtió que, en caso de incumplimiento, deberán deshacer la obra.

Los denunciantes señalaron que el lunes 13 de enero, autoridades del municipio de Victoria se presentaron en la zona para notificar a la vecinal que realizó la canalización, que la misma no cuenta con la correspondiente autorización municipal.

El decreto N° 22 del 8 de enero de 2020, de ese municipio, le exige a los responsables de la obra cumplir en un plazo de 60 días hábiles con ocho requisitos (entre ellos un estudio de impacto ambiental y un estudio que determine el motivo por el cual se produce sedimentación en la entrada natural de la laguna).

El texto plantea que, en caso de no cumplir con lo solicitado, la vecinal deberá deshacer la obra y volver todo a su estado original, según el artículo dos del mencionado decreto. Aclaran, además, que los estudios y/o trabajos que deban realizarse, estarán a cargo de los responsables de la canalización.

“Desde amigos de la isla autoconvocados reafirmamos lo que venimos sosteniendo desde el primer momento: que esta obra se realizó sin los permisos pertinentes y por lo tanto es ilegal”, manifestaron referentes de “Amigos de la isla autoconvocados”, y recordaron el origen de la situación que motivó la denuncia.

“En el marco de la bajante histórica del Paraná que impide la entrada de embarcaciones a la laguna El Embudo (situada en las islas del Paraná en frente de la ciudad de Rosario a la altura del el acuario municipal), “un grupo de no más de 10 personas con intereses particulares dentro de la laguna, decidieron contratar maquinaria pesada para abrir un canal en medio de la isla y así poder entrar con sus veleros, yates y demás embarcaciones de gran calado, ante el pronóstico de que la bajante se extendiera en el tiempo y les hiciera perder gran parte de la temporada estival”.

Tras la denuncia de irregularidades, a mediados de diciembre último, vecinos de El Embudo salieron a defender la apertura del nuevo ingreso a la laguna y explicaron que era la “única forma de romper el aislamiento en el que se encuentran por el bloqueo de la boca natural”.

El grupo de Amigos de la irla autoconvocados plantea que “la solución es que se cierre el paso de agua a través de la caleta de el Club de Velas y que se drague “La Boca de El Embudo”.

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