El diputado socialista Hermes Binner advirtió que el punto más inquietante sobre los proyectos que dan mayores poderes al Ejecutivo para el uso del presupuesto es que se le resta participación al Congreso en la autorización de los gastos extraordinarios. < /o:p>

 

Si bien Binner justificó indirectamente la necesidad de los Ejecutivos de contar con “flexibilidad” para manejar el presupuesto, habida cuenta que cuando se elabora incluye cifras “presuntas”, indicó que “el punto en el que más debemos fijar la atención es que se utilice sin la autorización del Congreso”.

 

Binner consideró que en ese sentido, es más preocupante el proyecto de reglamentación de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) que el denominado de “superpoderes” que se tratarán hoy en comisión.

 

Al destacar en declaraciones radiales que el monto que se puede manejar asciende a un “diez por ciento” del total del cálculo de gastos y recursos, indicó que en el caso de erogaciones de ese volumen es “donde más tiene que participar el Congreso”.

 

Binner advirtió que “es muy difícil construir un presupuesto perfecto, sin fallas, y hay un principio que es el de flexibilidad presupuestaria” que permite al Poder Ejecutivo hacer algunas modificaciones, pero sostuvo que “creemos que habría que avanzar sobre algunos aspectos para dar participación al Congreso en la aprobación” de esos gastos extraordinarios.

 

“Creo que éste es el punto de inflexión, sobre el que debiéramos pensar para que el presupuesto sea flexible”, afirmó el diputado.