La Academia Americana de Neurología desarrolló una investigación que confirma que aquellas personas mayores que regularmente han practicado ejercicio intenso tienen menos probabilidades de desarrollar pequeñas lesiones cerebrales, algunas referidas al ictus silente, y por consiguiente, conseguir un cerebro saludable a lo largo de los años.

La investigación, contó con 1.238 personas que nunca habían tenido un ictus. Expresaron sus hábitos de ejercicio a través de un cuestionario en el que especificaban la intensidad y la frecuencia, a la vez que se les practicó un control con resonancia magnética.

De sus respuestas se extrajo que el 43 por ciento no hacía ejercicio regular, el 36 por ciento practicaba un ejercicio moderado como andar o bailar y el 21 por ciento llevaba a cabo un entrenamiento más duro como jugar al tenis o nadar.

Y de las imágenes de resonancia magnética se dedujo que las personas que habían realizado un ejercicio intenso tenían un 40 por ciento menos de probabilidades de padecer pequeñas lesiones en su cerebro respecto a las personas que no hacían deporte. Al mismo tiempo, las imágenes mostraron que 197 participantes tenía pequeñas lesiones cerebrales.

A pesar de que los mayores beneficios se obtienen de la prática regular de un ejercicio moderado a intenso, el que se practica de forma ligera también es saludable.

Fuente: Diario D Medicina