Un almacenero que mató a un delincuente que ingresó a robar en su comercio en abril de este año señaló que la solución ante la inseguridad no es "eliminar" a los ladrones. "Si no se atacan las causas que motivan este tipo de hechos no van a alcanzar las cárceles ni la llegada de gendarmes", comentó.

En diálogo con el programa A Diario (Radio 2) que conduce Alberto Lotuf, Juan Salvador Distéfano, dueño de un almacén situado en 9 de Julio al 2900 en el que falleció un ladrón que entró a robar, dijo que "es muy difícil cargar en la espalda con la muerte de una persona". "El caso se caratuló como legítima defensa y no fui imputado. Fue el 18 de abril a las 21. Entraron dos personas, le pusieron un revólver en la cabeza a mi hijo y tomaron la recaudación. Sin embargo, no se iban, querían más plata. Les pedí que se vayan y me dispararon (quedó herido en el cuello y el hombro). No me quedó otra opción que responder", relató.

El delincuente abatido en el hecho tenía un pedido de captura vigente del juzgado de Ejecución Penal de Coronda porque no había regresado de una salida transitoria que se le concedió el 9 de marzo de este año. Contaba con varios antecedentes penales, entre los que se destacaban robos calificados, agresiones a la autoridad y otras evasiones luego de ser detenido.

Consultado sobre la inseguridad, el comerciante sostuvo que la sociedad no brinda posibilidades de reinserción a los delincuentes. "No se trata la causa de la inseguridad. La sociedad cree que hay que eliminar a los ladrones, pero no pasa por ahí. Hay que encontrarles una vuelta para que no cometan delitos. El que mató ya está complicado, pero si no se ataca este tipo de perversiones no van a dar las cárceles ni la llegada de gendarmes", opinó.

"En estos momentos padezco una cardiopatía muy severa y estoy bajo tratamiento. Es muy difícil llevar la muerte de una persona en la espalda. No quiero ver más gente que reaccione como el carnicero de Zárate o el médico (que mató a un ladrón que intentó robarle el auto en Buenos Aires)", finalizó.