La Organización Panamericana de la Salud (OPS) renovó su llamado a los países de América a reforzar la inversión en partería como una estrategia clave para construir sistemas de salud más accesibles, equitativos y preparados para responder a las necesidades de mujeres, recién nacidos y familias.
Según el organismo, las parteras cumplen un rol central en la atención integral de la salud sexual y reproductiva, el embarazo, el parto y el período posnatal. La OPS destacó que, cuando cuentan con formación adecuada y respaldo dentro de los sistemas sanitarios, pueden brindar hasta el 90% de las intervenciones esenciales vinculadas a la salud materna y neonatal.
Actualmente, en la región hay más de 78 mil profesionales de partería, con un promedio de 3,5 por cada 10 mil habitantes, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, la distribución es desigual. Algunas zonas de Centroamérica y el Caribe presentan niveles considerados críticos, lo que dificulta el acceso a cuidados especializados en comunidades rurales o alejadas.
Desde la OPS remarcaron que fortalecer esta profesión es fundamental para ampliar la cobertura sanitaria y garantizar atención continua y de calidad. “Las parteras son esenciales para ampliar el acceso a la atención, especialmente en zonas rurales y desatendidas”, afirmó Benjamín Puertas.
El organismo también subrayó que la partería tiene un enfoque centrado en la atención respetuosa y culturalmente pertinente. A través del contacto cercano con las comunidades y del acompañamiento durante distintas etapas de la vida, las parteras ayudan a fortalecer la confianza en los servicios de salud y a mejorar los resultados sanitarios.
En América, tres de cada cuatro países ya reconocen formalmente la partería como una profesión independiente de la enfermería, un avance que permite impulsar la formación especializada y una mayor autonomía profesional. Aun así, persisten desafíos regulatorios, ya que solo el 60% de los países cuenta con organismos que definen claramente el alcance de la práctica y apenas la mitad dispone de sistemas de renovación de licencias y control de calidad.
La OPS señaló además que la región cuenta hoy con 160 programas de formación profesional en partería, muchos de ellos apoyados en herramientas digitales y prácticas interdisciplinarias. En ese contexto, el organismo insistió en la necesidad de seguir invirtiendo en educación, empleo, liderazgo y regulación para garantizar que ninguna mujer ni recién nacido quede sin acceso a una atención segura y de calidad.
Fuente: PAHO/OPS.



