Los exportadores de granos están manteniendo reuniones con acopiadores, corredores y productores para que presten especial atención para evitar introducir en el circuito productivo y comercial la semilla de soja HB4, con un gen resistente al estrés hídrico desarrollado por Bioceres.

Las variedades de soja HB4 no están legalmente autorizadas en Argentina para comercializar porque no hay registro de ellas en el Instituto Nacional de Semillas (Inase), y por eso es que le hemos pedido a los actores de la cadena comercial y productiva que presten especial atención a este tema”, le dijo a Rosario3 el titular de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales, Gustavo Idígoras.

“Además, le hemos recordado a todos que el mercado de Europa no la autorizó aún, pero no es que haya habido la detección de un cargamento”, agregó, desmintiendo así rumores que circularon en el mercado sobre una presunta detección de la variedad de soja HB4 en un buque con soja argentina llegada a puertos europeos. 

La decisión de los exportadores de pedirle a acopios, corredores y productores que extremen cuidados está ligada a la crisis financiera que atraviesa Bioceres Crop, con cotizaciones en Wall Street de 50 centavos de dólar por acción, y la crisis institucional y reputacional que afronta el grupo.

La semilla de soja HB4 está habilitada para sembrarse y comercializarse en Paraguay y también para ser recibida en China, pero en Argentina se aprobó en 2015 su producción, pero jamás se la liberó comercialmente. En tanto, la UE no habilitó el ingreso de esa variedad.

Que un embarque de soja argentina llegue a la UE con soja HB4 generaría un serio problema comercial para todo el circuito productivo argentino. 

En tanto, a los acopiadores les preocupa mucho que la semilla ya esté circulando por el campo, como indican algunas versiones, porque no hay infraestructura lista para segregarla en caso de ser detectada.