La fuerte baja de la urea cambia el escenario para la campaña agrícola: los efectos

Especialistas ya se preguntan: ¿es un “game changer” la nueva baja de la urea para el trigo y el maíz en la Zona Núcleo?

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La marcada caída del precio de la urea comenzó a modificar las decisiones productivas en la región núcleo y podría convertirse en uno de los factores más relevantes de la campaña agrícola 2026/27. Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, el fertilizante pasó de cotizar cerca de 950 dólares por tonelada a un rango de entre 650 y 700 dólares, una reducción de entre el 25% y el 30%.

Los técnicos consultados por la entidad califican este cambio como un verdadero "game changer", ya que vuelve a colocar a la fertilización nitrogenada en niveles más accesibles y mejora las perspectivas tanto para el trigo como para el maíz.

Más fertilización para el trigo

Aunque la superficie destinada al cereal ya está prácticamente definida y no se esperan nuevas incorporaciones de lotes, la baja del costo de la urea abre la posibilidad de realizar refertilizaciones durante agosto.

En distintas localidades de la región núcleo ya se observa una reactivación en la demanda de fertilizantes. Productores de Carlos Pellegrini planean completar aplicaciones durante el macollaje, mientras que en Bigand, María Susana y Aldao la decisión dependerá de la evolución climática y de que la tendencia bajista de los precios continúe.

La estrategia apunta a potenciar el rendimiento en una campaña donde la disponibilidad de agua no aparece, por ahora, como una limitante importante.

El maíz gana terreno

El impacto más significativo podría registrarse en el maíz. La reducción del costo de fertilización consolida una intención de siembra similar a la campaña pasada, cuando la región alcanzó un récord de 2,3 millones de hectáreas implantadas.

Sin embargo, el nuevo escenario económico está llevando a muchos productores a evaluar una expansión del área. En Bigand consideran que, si la urea continúa bajando y se confirma un año con influencia del fenómeno Niño, podrían incorporarse más hectáreas al cultivo.

En María Susana la decisión ya está tomada: estiman incrementar la superficie maicera un 20% respecto del ciclo anterior.

Los márgenes del trigo siguen bajo presión

Pese al alivio que representa la caída del precio del fertilizante, la rentabilidad del trigo continúa condicionada por otros factores.

El informe señala que el margen neto proyectado para campo propio se ubica en 86 dólares por hectárea, ocho dólares menos que hace un mes, mientras que en campo alquilado alcanza los 106 dólares por hectárea.

La explicación está en dos variables: una caída del 8% en el precio esperado de cosecha, que pasó de 231 a 212 dólares por tonelada, y el incremento de los costos de labores, impulsados por una suba cercana al 8% en la Unidad Tarifaria Agropecuaria (UTA).

Condiciones climáticas

En paralelo, el reporte anticipa lloviznas durante los próximos días y un descenso de las temperaturas entre el 23 y el 24 de junio, con mínimas que podrían ubicarse entre 0 y -2 °C.

Los modelos climáticos de mediano plazo mantienen una perspectiva favorable para la primera parte del trimestre frío, con precipitaciones dentro de los valores históricos normales, un escenario que acompaña las expectativas de quienes evalúan reforzar la nutrición de los cultivos.

Un cambio que puede redefinir la campaña

La reducción del precio de la urea no alcanza para revertir completamente los márgenes del trigo, pero sí modifica las estrategias de manejo y vuelve a posicionar al maíz como una alternativa altamente competitiva dentro de la región núcleo.

Con mejores perspectivas climáticas y un costo de fertilización más accesible, el mercado comienza a mostrar señales de un renovado optimismo de cara a la campaña 2026/27.

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