La campaña agrícola argentina sigue mostrando señales positivas. Con una cosecha de soja y maíz que avanza con rindes superiores a los previstos, las estimaciones de producción volvieron a ajustarse al alza durante mayo, en un contexto donde los precios de los granos mejoraron respecto del mes anterior. Sin embargo, el encarecimiento de algunos insumos estratégicos continúa deteriorando la relación insumo-producto para los productores.
La Bolsa de Cereales estima ahora una producción de soja de 50,1 millones de toneladas, luego de sumar 1,5 millones de toneladas a la proyección anterior gracias a rendimientos superiores al promedio histórico y un avance de cosecha que ya alcanza el 74,7% del área apta. En paralelo, el maíz también mejoró sus perspectivas productivas y alcanzaría un récord histórico de 64 millones de toneladas.
En materia comercial, la soja mostró un desempeño destacado durante los últimos 30 días. El precio disponible registró una mejora mensual del 7,9%, mientras que la posición julio se ubica en torno a los USD 339 por tonelada. El maíz, aunque con menor intensidad, también mantiene valores favorables cerca de los USD 182 por tonelada.
Mejor relación frente a la pick-up, pero retroceso frente al glifosato
La mejora en la cotización de la oleaginosa permitió fortalecer parcialmente el poder de compra del productor. Uno de los indicadores más observados es la relación soja-pick-up, que continúa mostrando una situación favorable: actualmente se requieren 14 toneladas menos de soja para adquirir una camioneta respecto de abril de 2025.
Sin embargo, la situación es muy diferente cuando se analiza la relación con algunos insumos clave. El caso más significativo es el glifosato, donde la capacidad de compra de la soja se deterioró un 23% respecto del mes anterior. Hoy se necesitan 14,3 kilos de soja para comprar un litro del herbicida, regresando a niveles similares a los observados hace un año.
También se observa un deterioro frente al gasoil y los costos logísticos. En abril fueron necesarios un 23% más de kilos de soja para adquirir un litro de combustible, mientras que el costo del flete alcanzó los 113,9 kilos de soja por viaje de 300 kilómetros, un valor 40,7% superior al promedio de los últimos cinco años.
El mercado ganadero mantiene firmeza y cae la faena
En la actividad ganadera, el dato sobresaliente del mes volvió a ser la recuperación del precio del ternero. Durante mayo registró una suba de 3,12%, equivalente a $195 por kilo, acumulando un incremento interanual cercano al 84%. El valor promedio alcanzó los $4.512 por kilo.
Al mismo tiempo, la oferta de hacienda continúa ajustándose. La faena bovina totalizó en abril 960.871 cabezas, con una caída interanual del 15,3%, equivalente a unas 173.000 cabezas menos que en igual mes de 2025. La producción de carne vacuna también reflejó esta menor actividad, registrando una disminución del 13% interanual.
Este escenario de menor oferta y precios sostenidos continúa respaldando la valorización de las categorías de invernada, mientras que los productores mantienen una favorable relación de compra frente a bienes de capital como tractores y pick-ups.
Perspectivas
La combinación de mejores rindes, aumento en las estimaciones de producción y precios agrícolas más firmes aporta señales alentadoras para el sector agropecuario de cara al segundo semestre.
No obstante, el encarecimiento de insumos estratégicos como glifosato, combustibles y fertilizantes continúa siendo uno de los principales factores que condicionan la rentabilidad productiva y obliga a monitorear de cerca la evolución de las relaciones insumo-producto.

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