Cómo impactarían en los bolsillos los cambios en monotributo, IVA y ganancias que pide el FMI

El FMI volvió a meter presión sobre la Argentina y apuntó directo al corazón tributario: monotributo, IVA, Ganancias y hasta retenciones. Menos beneficios, más contribuyentes alcanzados y una reforma que promete simplificar el sistema, pero amenaza con recalcular cuánto paga cada argentino

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a dejar una señal contundente sobre el rumbo fiscal que espera para la Argentina: una reforma tributaria profunda, capaz de aumentar la recaudación, reducir la evasión y simplificar un esquema impositivo que el organismo considera “excesivamente complejo y distorsivo”. El diagnóstico no es nuevo, pero esta vez llegó acompañado de definiciones concretas sobre monotributo, IVA, Ganancias, impuestos internos, retenciones y tributos financieros.

El documento técnico difundido por el FMI sostiene que el sistema argentino tiene más de 155 impuestos, aunque apenas seis tributos concentran más del 80% de la recaudación. Para el organismo, esa estructura no solo desalienta inversiones y crecimiento, sino que además alimenta la informalidad y la evasión. (infobae.com)

Monotributo: menos ventajas y un “puente” hacia el régimen general

Uno de los focos centrales está puesto sobre el monotributo. El FMI reconoce que el régimen simplificado ayudó históricamente a formalizar pequeños contribuyentes, pero advierte que hoy genera un problema estructural: la enorme diferencia de carga fiscal respecto del régimen general incentiva a muchas empresas y trabajadores a no crecer para evitar el salto tributario. (infobae.com)

¿Qué cambios concretos propone el organismo?

  • Reducir la brecha impositiva entre monotributo y régimen general.
  • Crear esquemas de transición gradual para evitar saltos bruscos cuando un contribuyente supera una categoría.
  • Revisar topes de facturación y escalas.
  • Endurecer controles sobre fragmentación de actividades.
  • Digitalizar aún más la fiscalización para detectar inconsistencias.

En la práctica, el FMI considera que muchos contribuyentes permanecen artificialmente dentro del monotributo para pagar menos impuestos. Por eso, impulsa mecanismos que hagan menos “conveniente” permanecer en categorías bajas cuando la actividad económica real es mayor.

El organismo incluso sugirió estudiar un esquema donde ciertos monotributistas comiencen a tributar parcialmente IVA o Ganancias antes de ingresar plenamente al régimen general, algo similar a sistemas aplicados en otros países de la región.

IVA: menos exenciones y una alícuota más uniforme

El IVA aparece como otro de los grandes objetivos de la reforma. El FMI sostiene que Argentina tiene demasiadas excepciones, reducciones y beneficios sectoriales que terminan debilitando la capacidad recaudatoria del impuesto.

Entre las modificaciones sugeridas figuran:

  • Eliminar exenciones sobre determinados bienes y servicios.
  • Revisar tasas reducidas.
  • Simplificar la estructura de alícuotas.
  • Compensar a sectores vulnerables mediante asistencia focalizada en lugar de beneficios generalizados.

El FMI calcula que solo reduciendo exenciones el Estado podría recaudar hasta 0,4 puntos adicionales del PBI. El problema político es evidente: muchos productos y servicios que hoy pagan menos IVA podrían encarecerse.

La lógica del organismo es clara: en lugar de beneficiar a toda la población con exenciones masivas, propone que el Estado cobre el impuesto completo y luego subsidie únicamente a sectores de bajos ingresos mediante transferencias directas.

Ganancias: más trabajadores alcanzados y menos deducciones

El impuesto a las Ganancias es probablemente el capítulo más sensible. El FMI considera que actualmente tributa una proporción demasiado baja de trabajadores argentinos en comparación con otros países.

Por eso, propuso:

  • Ampliar la base de contribuyentes.
  • Reducir deducciones especiales.
  • Revisar exenciones salariales.
  • Simplificar escalas.
  • Lograr que al menos el 20% de los trabajadores pague Ganancias.

El informe también plantea revisar beneficios impositivos vinculados a determinados sectores, actividades y regímenes promocionales.

En empresas, el FMI recomendó:

  • Reemplazar el esquema progresivo actual por una tasa corporativa plana del 30%.
  • Implementar un impuesto mínimo sobre facturación.
  • Revisar beneficios sobre dividendos y rentas financieras.

Según el organismo, la estructura actual favorece maniobras de evasión y planificación fiscal agresiva.

Retenciones, impuesto al cheque y tributos “distorsivos”

Aunque el eje de la discusión está puesto sobre IVA, Ganancias y monotributo, el FMI también reclamó avanzar sobre otros impuestos.

En el caso de las retenciones agropecuarias, sugirió una eliminación gradual para incentivar exportaciones y producción. Según las proyecciones del organismo, una baja progresiva podría incrementar hasta 10% las exportaciones agrícolas y sumar USD 5.000 millones anuales.

Respecto al impuesto al cheque, el Fondo sostiene que desalienta la bancarización y fomenta operaciones informales. Por eso, recomendó reducirlo paulatinamente hasta su eventual eliminación.

También propuso:

  • Actualizar automáticamente impuestos internos por inflación.
  • Revisar gravámenes sobre combustibles.
  • Modificar tributos al tabaco y bebidas.
  • Fortalecer impuestos ambientales.
  • La reforma que promete simplificar… pero podría hacer pagar más

El Gobierno todavía no presentó oficialmente la reforma tributaria comprometida ante el FMI, aunque Luis Caputo ya adelantó que buscará simplificar impuestos y reducir cargas consideradas “anti-productivas”.

Sin embargo, detrás de la promesa de simplificación aparece una realidad incómoda: buena parte de los cambios sugeridos implican ampliar la base tributaria, reducir beneficios y hacer más eficiente la recaudación.

El FMI calcula que toda la reestructuración podría aportar ingresos equivalentes al 3,3% del PBI. Pero el verdadero interrogante no pasa solo por cuánto recaudaría el Estado, sino por quién terminaría absorbiendo el costo político y económico de una reforma que podría cambiar por completo la relación de millones de argentinos con los impuestos.

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