Claves del día: fracaso en bonos, dólar en alerta y nuevo traspaso en supermercadismo local agita el mercado

Una licitación débil expone la fragilidad financiera argentina justo cuando el mundo se complica: petróleo en máximos, tasas altas y huida al dólar. A nivel local, suben los tipos de cambio, caen bonos y el retail rosarino suma un nuevo giro en un sector activo

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El equipo económico que lidera Luis Caputo enfrentó un nuevo traspié en su estrategia de financiamiento: la licitación “revancha” de los Bonares 2027 y 2028 logró captar apenas US$ 131 millones, muy lejos de los al menos US$ 300 millones que se esperaban.

La señal fue clara: el mercado local, pequeño y altamente dolarizado, no alcanza para sostener las necesidades financieras del país. Y lo más preocupante es el calendario: hacia 2027 se concentran fuertes vencimientos de deuda, lo que obliga al Gobierno a pensar, tarde o temprano, en volver a los mercados internacionales, incluso pagando tasas elevadas.

El resultado de la licitación reflejó esa debilidad. El bono AO27 captó US$ 97 millones con una tasa del 5,12%, mientras que el AO28 apenas reunió US$ 34 millones, pero pagando un rendimiento mucho más alto, del 8,86%. La demanda fue baja pese a condiciones similares a las de la colocación previa.

Un contexto global cada vez más adverso

La fragilidad local se vio amplificada por un escenario internacional tenso. El presidente de EE.UU., Donald Trump, volvió a endurecer su discurso sobre el conflicto con Irán, aunque el mercado comenzó a mostrar desconfianza.

El resultado fue inmediato: el petróleo se disparó. El WTI superó los US$ 103 y el Brent alcanzó los US$ 108, niveles que alimentan temores de inflación global persistente. Este escenario presiona a los bancos centrales a mantener tasas altas por más tiempo, lo que desalienta inversiones en economías emergentes como Argentina.

En paralelo, los inversores globales buscaron refugio en el dólar, dejando en segundo plano activos tradicionales como el oro e incluso debilitando el rol del Bitcoin como “oro digital”, que permanece estancado en torno a los US$ 66.000.

Dólar en alza y señales de tensión interna

En el mercado local, la presión cambiaria volvió a sentirse. El dólar oficial subió a $1419, el blue a $1425 y los financieros mostraron movimientos mixtos. Aunque el BCRA logró comprar US$ 208 millones, las reservas cayeron US$ 331 millones, evidenciando la fragilidad del equilibrio.

Detrás de este movimiento aparece un factor clave: el desgaste del carry trade. Con tasas de plazos fijos por debajo de la inflación esperada (33%), los rendimientos en pesos se vuelven negativos, incentivando la dolarización.

Bonos débiles, acciones en alza

El mercado financiero mostró una fuerte divergencia. Mientras los bonos argentinos cayeron y el riesgo país subió a 637 puntos (máximo en 100 días), las acciones tuvieron un desempeño positivo.

La Bolsa de Buenos Aires subió 2,6% y las ADR argentinas en Nueva York avanzaron entre 1% y 5%, destacándose empresas energéticas, bancarias y del agro. Este comportamiento refleja expectativas selectivas: confianza en empresas, pero dudas sobre la macroeconomía.

Energía, commodities y oportunidades

En este contexto, el sector energético aparece como uno de los pocos focos de expectativa. Proyectos vinculados a Vaca Muerta, impulsados por inversiones internacionales —como las asociadas a Mercuria—, proyectan desembolsos millonarios que podrían convertirse en una fuente clave de divisas en el mediano plazo.

Sin embargo, el corto plazo sigue dominado por la incertidumbre global, con commodities volátiles: el aluminio subió con fuerza (4,8%), mientras los granos mostraron comportamientos mixtos tanto en Chicago como en Rosario.

Otro movimiento en el supermercadismo

A nivel local, el retail también muestra cambios relevantes. La cadena Micropack inició su salida del negocio minorista con la cesión de sus últimas sucursales en Avellaneda y Arijón, que pasarán a manos de Todo Chen.

El proceso incluye una reconversión total: supermercados renovados, ampliación de rubros (bazar, librería, juguetería, deco) y una propuesta gastronómica. Mientras tanto, la operación continuará a través de MicroGo y el canal mayorista.

Lo que viene

Todas las miradas apuntan ahora a la visita de Caputo a la Bolsa de Comercio de Rosario. La incógnita es clara: ¿habrá anuncios concretos o un nuevo llamado al campo para acelerar la liquidación de divisas?

Con un mercado internacional cerrado, reservas bajo presión y vencimientos crecientes, el margen de error se achica. Y cada paso en falso empieza a costar más caro.

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