Ganaderos presionan y EEUU dice "stop" a la baja de aranceles para la carne argentina

Por presiones internas, el gobierno norteamericano postergó la reducción de aranceles prevista para determinados productos cárnicos importados

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Las exportaciones argentinas de carne vacuna hacia Estados Unidos enfrentan un nuevo foco de incertidumbre luego de que el gobierno norteamericano decidiera postergar la reducción de aranceles prevista para determinados productos cárnicos importados. La medida responde a fuertes presiones internas del sector ganadero estadounidense, preocupado por el impacto de una mayor competencia externa en el mercado local.

La decisión genera preocupación entre frigoríficos y exportadores argentinos, que venían proyectando una mejora en el acceso al mercado estadounidense como parte de una estrategia para ampliar ventas y ganar competitividad internacional. Estados Unidos se convirtió en los últimos años en uno de los destinos de mayor crecimiento para la carne argentina, especialmente para cortes destinados a consumo premium y procesamiento industrial.

Según trascendió, organizaciones ganaderas de EEUU solicitaron mantener las barreras comerciales vigentes ante la caída de rentabilidad que atraviesa el sector local. Los productores norteamericanos argumentan que una apertura más acelerada podría profundizar la presión sobre los precios internos y afectar a la industria doméstica.

El retraso en la baja arancelaria representa un obstáculo para las expectativas exportadoras de Argentina, en un contexto donde el sector cárnico busca consolidar nuevos mercados y mejorar el ingreso de divisas. Actualmente, el negocio exportador enfrenta además desafíos vinculados al tipo de cambio, costos logísticos y competencia de otros países proveedores como Brasil y Australia.

Especialistas del comercio exterior advierten que la medida podría extender las negociaciones bilaterales y demorar decisiones de inversión dentro de la cadena frigorífica argentina. No obstante, destacan que la demanda internacional de carne vacuna continúa firme y que Estados Unidos sigue necesitando abastecimiento externo para determinados segmentos del mercado.

En el sector privado señalan que la clave estará en la capacidad diplomática y comercial para sostener el acceso preferencial y evitar nuevas restricciones. Mientras tanto, los exportadores continúan monitoreando las definiciones regulatorias del gobierno estadounidense y el impacto que podrían tener sobre los volúmenes embarcados durante 2026.

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