En un contexto de fuerte competencia internacional, la industria aceitera argentina volvió a reclamar una agenda de reformas que permita recuperar competitividad y aprovechar plenamente la capacidad instalada del complejo sojero. Ese fue el principal mensaje que dejaron los representantes de COFCO, LDC y AGD durante el panel de cierre del Seminario ACSOJA 2026, realizado en la Bolsa de Comercio de Rosario bajo el lema "Caminemos juntos hacia la Conferencia Mundial de Investigación en Soja".
Durante el panel "Agregar valor: Claves para pensar el futuro de las cadenas oleaginosas y de cereales", moderado por Julio Calzada (BCR), Alfonso Romero (COFCO), Fernando Correa (LDC) y Luis Fontan (AGD) coincidieron en que Argentina posee una de las industrias de molienda más eficientes del mundo, aunque alertaron que todavía enfrenta desafíos estructurales que limitan su crecimiento.
Brasil y EEUU aceleran, mientras Argentina busca recuperar terreno
Uno de los principales ejes del debate fue la creciente competencia internacional. Los ejecutivos señalaron que tanto Brasil como Estados Unidos incrementaron significativamente su capacidad de procesamiento de soja durante los últimos años gracias a políticas activas de promoción de los biocombustibles.
Si bien reconocieron que Argentina comenzó a mejorar su escenario competitivo a partir de algunos cambios en la política económica, sostuvieron que todavía es necesario profundizar las reformas para que el complejo industrial pueda volver a liderar el mercado mundial.
Retenciones, infraestructura y energía: las cuentas pendientes
Alfonso Romero, director de COFCO, destacó que durante el último año comenzaron a alinearse las políticas públicas con las necesidades del sector privado, situación que ya empieza a reflejarse en nuevos proyectos de inversión.
El ejecutivo también valoró el cronograma de reducción gradual de los derechos de exportación por aportar mayor previsibilidad, aunque remarcó que el verdadero motor del crecimiento sigue siendo la rentabilidad del productor.
"Cuando el primer eslabón de la cadena es competitivo, el resto de la industria encuentra las condiciones para invertir, incorporar tecnología y generar más valor agregado", afirmó.
Romero agregó que contar con gas a precios competitivos, avanzar con obras de infraestructura y concretar mejoras en la Hidrovía serán factores decisivos para fortalecer la posición de la industria argentina.
La industria exige mantener el diferencial para industrializar la soja
Los representantes de las tres compañías coincidieron además en la necesidad de profundizar la reducción de los derechos de exportación sobre la soja y sus derivados, preservar el diferencial arancelario que favorece el procesamiento local y continuar invirtiendo en infraestructura logística.
También remarcaron la importancia de avanzar en herramientas que permitan diferenciar la producción argentina mediante certificaciones de sustentabilidad, trazabilidad y calidad.
En ese marco, destacaron el desarrollo de VISEC, la plataforma impulsada por la cadena sojera para garantizar el cumplimiento de los estándares ambientales exigidos por los mercados internacionales, especialmente la Unión Europea.
Biocombustibles: la gran apuesta para reactivar inversiones
Otro de los temas centrales del panel fue el futuro de la Ley de Biocombustibles.
Los empresarios respaldaron la necesidad de una nueva legislación que incentive inversiones, aumente el porcentaje obligatorio de biodiésel en los combustibles y genere un mercado interno capaz de absorber una mayor producción.
Según explicaron, una mayor utilización de biodiésel permitiría incrementar el agregado de valor, sustituir importaciones de gasoil y mejorar el precio que recibe el productor.
Luis Fontan, de AGD, recordó que la industria aceitera realizó inversiones multimillonarias hace más de diez años para desarrollar modernas plantas de biodiésel y otros productos de alto valor agregado, como glicerina de calidad farmacéutica.
Sin embargo, advirtió que gran parte de esa infraestructura permanece subutilizada por la falta de un marco regulatorio adecuado y por las restricciones que enfrentan las exportaciones.
"Tenemos plantas de escala mundial, con altísima eficiencia tecnológica, que hoy trabajan por debajo de su potencial", resumió.
El mensaje final: reglas claras para volver a crecer
En el cierre del panel, Fernando Correa, de LDC, aseguró que Argentina conserva ventajas competitivas difíciles de replicar gracias a su complejo industrial y portuario concentrado en el Gran Rosario, la eficiencia de sus productores y su posición estratégica para abastecer al mundo.
No obstante, advirtió que el crecimiento acelerado de Brasil y Estados Unidos obliga a recuperar competitividad si el país pretende mantener su liderazgo en la industrialización de la soja.
"Cuando la cadena deja de tener viento de frente demuestra el potencial que tiene. Si logramos eliminar los sobrecostos que hoy limitan nuestra competitividad, la industria argentina está en condiciones de competir de igual a igual con cualquier actor del mundo", concluyó.
Una industria lista para despegar, si llegan las reformas
El consenso entre las principales empresas del complejo sojero fue contundente: Argentina ya cuenta con una industria de procesamiento de nivel mundial, capacidad instalada, tecnología y experiencia. Sin embargo, para transformar ese potencial en nuevas inversiones y mayor agregado de valor será indispensable consolidar un marco de reglas estables, profundizar la mejora de la competitividad y avanzar con una nueva política de biocombustibles que permita aprovechar plenamente una infraestructura que hoy trabaja por debajo de sus posibilidades.

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