Los mercados financieros internacionales atraviesan un “lunes rojo” marcado por la tensión geopolítica en Medio Oriente. Antes de la apertura formal en Nueva York, los futuros del S&P 500 caen 1,08%, los del Dow Jones Industrial Average retroceden 1,12% y el Nasdaq Composite pierde 1,46%, reflejando la preocupación de los inversores tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y las posteriores represalias iraníes en la región.
La volatilidad domina la escena y anticipa una jornada inestable en Wall Street, con los operadores replegándose hacia activos considerados más seguros.
Caídas generalizadas en Europa y Asia
El clima bajista se replica en el resto del mundo. En Europa, el Euro Stoxx 50 cae 2%. A nivel país, el DAX alemán retrocede 2% y el CAC 40 pierde 1,68%. En el Reino Unido, el FTSE 100 baja 0,92%.
En Asia, el Hang Seng Index cayó 2,14% y el Nikkei 225 descendió 1,35%. La excepción fue el Shanghai Composite, que avanzó 0,47%, desmarcándose de la tendencia global.
El petróleo se dispara
La mayor reacción se observa en el mercado energético. Los futuros del crudo Brent Crude saltan 8% hasta la zona de US$79 por barril, mientras el West Texas Intermediate supera los US$72.
El detonante es el riesgo de que Irán avance sobre el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gran parte del gas natural licuado. Aunque Teherán no bloqueó formalmente la vía, reportes de seguimiento marítimo indican demoras y acumulación de buques petroleros ante temores de ataques o falta de cobertura de seguros.
Un alza sostenida del crudo podría reavivar presiones inflacionarias globales, encareciendo combustibles y energía, y afectando la demanda en economías dependientes de importaciones como Japón y la zona euro. Estados Unidos, en cambio, aparece relativamente más protegido por su condición de exportador neto de energía.
No obstante, analistas advierten que los valores actuales todavía se ubican dentro de rangos históricos y que la oferta global sigue siendo holgada, especialmente tras el anuncio de la OPEP+ de incrementar modestamente la producción el próximo mes.
Oro y dólar, refugios ante la incertidumbre
La búsqueda de cobertura impulsó al oro al contado 3%, hasta los US$5.406 la onza, mientras la plata sube 2,46%, hasta US$95,59. El dólar también se fortalece: el índice dólar avanza 0,63% hasta 98,25 unidades, alcanzando máximos desde fines de enero.
Analistas de Barclays estiman que el billete verde podría apreciarse entre 0,5% y 1% por cada aumento del 10% en el precio del petróleo, consolidando su papel como activo refugio en escenarios de crisis energética y geopolítica.

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