Hay lugares poblados de historias contadas a medias y de otras que esperan ser descubiertas. Con la ciudad de Federación, Entre Ríos, pasa algo así. Por eso, cuando de casualidad visité por primera vez ese lugar y conocí a su gente, nació la necesidad de regresar para indagar en esa herida que se intuía en algunos rostros y se desnudaba en algunas frases sueltas de los vecinos o en su tono de voz.

Esa curiosidad inicial motivó un viaje posterior, ya planificado. Con agenda y tiempo suficientes para sentarse a escuchar, para recorrer las calles de la nueva ciudad (hoy famosa por sus termas, polo de atracción turística) y también para explorar, en la bajante, los cimientos de la vieja Federación, inundada de forma intencional en 1979, para poner en marcha la represa de Salto Grande.

El resumen de aquella historia

     

En algunos cumpleaños de cuando éramos chicos, se acostumbraba ver la filmación de la fiesta del año anterior y nos sorprendíamos de vernos tan distintos en esa pantalla, a una edad en que 365 días podían cambiarnos por completo.

El siguiente documental sonoro que nunca se publicó –armado para la precuela de Rosario3, cuando la salida on line aún no tenía fecha– quizás sea una forma de revivir cómo comunicábamos cuando empezamos y cómo éramos como usuarios de un medio digital. Y los 20 años que hoy celebramos, una buena ocasión para hacerlo.

Hoy, que vivimos scrolleando sin parar imágenes fugaces y formatos ultrabreves, cuando nos cuesta mantener la atención por más de 30 segundos en una pantalla, la propuesta de cerrar los ojos y escuchar el sonido de los pasos sobre los cimientos de aquella Federación, la tonada de su gente y la música del litoral, por unos minutos (ahora sin video, como era en el comienzo), tal vez sea para todos el mayor desafío.

El documental sonoro grabado en 2006