La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió el alta médica tras haber permanecido internada por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio, según confirmó este sábado el Sanatorio Otamendi en un parte médico oficial.
El comunicado destaca que, luego de la evolución favorable, le fue retirado el drenaje peritoneal y se dispuso el inicio de un tratamiento antibiótico por vía oral. El seguimiento de su recuperación continuará en su domicilio y estará a cargo de su equipo médico personal.
El último parte médico había sido difundido el 29 de diciembre, en el que se destacaba la necesidad de que la expresidenta continuara con los cuidados sanatoriales.
Tras ese comunicado del Otamendi , el Tribunal Oral Federal N°2 que está a cargo del proceso de prisión domiciliaria que atraviesa la ex jefa de Estado, avaló que CFK permanezca internada.
“Se encuentra progresando favorablemente su dieta, con indicación actual de dieta blanda con buena tolerancia, eliminación de gases y catarsis positiva al día de la fecha”, señalaba el informe que recibió la Justicia por parte de los especialistas.
El 20 de diciembre, Fernández de Kirchner, de 72 años, fue derivada al Sanatorio Otamendi luego de experimentar dolores abdominales agudos en su vivienda, donde cumple prisión tras la condena firme por la causa “Vialidad”.
El traslado se dio tras la autorización judicial requerida debido a su condición legal. En el centro de salud, los médicos ordenaron estudios complementarios y, ante los resultados, autorizaron una cirugía de urgencia.
La evolución clínica de la expresidenta requirió controles continuos y la administración de antibióticos endovenosos, además del mantenimiento de un drenaje peritoneal. El equipo médico enfocó los cuidados en evitar complicaciones de la infección y del cuadro intestinal agudo detectado tras la operación.
Durante la internación, los profesionales realizaron una tomografía computada abdominal que confirmó el diagnóstico de íleo postoperatorio. Ante esta complicación, el sanatorio aplicó medidas de soporte habituales, ajustando la medicación y controlando el balance hídrico, mientras aguardaban una resolución espontánea del episodio, según comunicaron fuentes médicas.



