Este viernes al mediodía se vivió un momento de mucha tensión en medio de la cobertura periodística de una cámara de electricidad subterránea, que generó preocupación y revuelo en pleno barrio Echesortu de Rosario. Mientras la prensa realizaba su trabajo con normalidad y en un contexto habitual frente a este tipo de eventos en la ciudad, un policía que participaba del operativo de resguardo en la zona empujó a un camarógrafo de El Tres y luego lo tomó del cuello

La grave agresión fue repudiada por el resto de los cronistas de los diferentes medios rosarinos que se encontraban en el lugar y los otros efectivos que realizaban su trabajo tuvieron que calmar al policía, que de inmediato se subió a un patrullero para evitar ser filmado. De todas formas, las imágenes fueron más que elocuentes porque en ese momento tanto El Tres como otros canales estaban transmitiendo en vivo

     

El móvil del programa De 12 a 14 fue convocado a Mendoza al 3800 este viernes al mediodía, por una explosión ocurrida en la mañana, que había generado un fuerte olor a quemado en la zona. Como indica el protocolo, la policía se hizo presente en el lugar y estableció un cordón de seguridad para evitar que los transeúntes se acerquen al sitio del desperfecto. 

El problema se generó por un desperfecto en una cámara subterránea de la EPE, que provocó un fuerte olor a material eléctrico quemado. Varios testigos vieron salir humo de la tapa de la cámara. Tanto la EPE como Litoral Gas, por la proximidad de la red de gas, evaluaban el problema para establecer el procedimiento a seguir. Esto generó cortes de energía en locales comerciales del Paseo Echesortu. 

En el momento en que llegó la cuadrilla de la EPE, el camarógrafo de El Tres giró la cámara para registrar ese movimiento y allí fue cuando uno de los policías reaccionó de forma violenta e intempestiva y empujó al trabajador de prensa. Lejos de calmarse ante la reprobación generalizada, luego lo tomó del cuello

Luego, los otros efectivos trataron de calmar al agresor, que tomó su teléfono celular, se lo puso en el oído y a continuación se subió a un patrullero. Todos los cronistas que estaban realizando la cobertura resaltaron que en ningún momento invadieron el perímetro que había establecido la policía.