Este martes, gran parte del país se paralizó debido al cuarto paro general contra las políticas del gobierno que encabeza Mauricio Macri y se llevaron a cabo multitudinarias movilizaciones de protesta, sobre todo en Buenos Aires y Rosario, que fueron las dos ciudades en las que más se sintió la huelga nacional convocada por las centrales obreras. En nuestra ciudad, la actividad fue casi nula, sobre todo por la adhesión del transporte, el comercio y las escuelas públicas, y se realizaron masivas marchas que confluyeron en el centro, con fuertes discursos de líderes sindicales locales. En los límites de la ciudad se instalaron piquetes desde las 10 de la mañana, que se levantaron pasado el mediodía. La jornada se desarrolló sin inconvenientes, salvo una discusión en un corte de tránsito y la detención de siete hombres pertenecientes al sindicato de Gastronómicos por supuestas amenazas en bares que tenían sus puertas abiertas. Las actividades recuperaban la habitualidad a partir de la medianoche.

En Rosario

La medida de fuerza convocada por la CGT y que contó con el apoyo de las dos CTA, tuvo un alto acatamiento en Rosario y la región con la mayoría de los servicios paralizados. El paro se notó en las calles de la ciudad, especialmente en el centro, con la adhesión del transporte, el comercio, los bancos y las escuelas públicas.

El paro general de la CGT fue acompañado con piquetes en distintos puntos de la ciudad. El primero de ellos empezó a las 6 de la mañana y lo realizó el Frente de Izquierda y el partido de los Trabajadores Socialistas en Oroño y Circunvalación, frente al casino, en la salida a Buenos Aires por la autopista.

La Corriente Clasista y Combativa, junto a otras organizaciones sociales, cortaron el tránsito en Circunvalación y Presidente Perón, España y Circunvalación, Circunvalación y Juan José Paso, Juan José Paso y Travesía y en el ingreso a Rosario por la ruta 34. A las 13 fueron levantados.

Se aseguraron guardias mínimas en centros de salud públicos y privados de la ciudad. Las cabinas de peajes permanecieron con sus barreras levantadas. No hubo diarios y las radios, canales de televisión y diarios digitales redujeron sus emisiones.

Comercios cerrados en las peatonales.
Comercios cerrados en las peatonales.

Pero lo más contundente del paro fueron las grandes columnas de trabajadores que se movilizaron hacia el centro de la ciudad a partir de las 10 de la mañana y que terminaron en dos impactantes actos, más allá de que la convocatoria de la CGT fue “paro sin movilización”.

Hacia el mediodía comenzaron los discursos. El Movimiento Sindical Rosarino se congregó en San Martín y Córdoba y la Unidad de Acción Sindical en Corrientes y Paraguay. Hubo fuertes discursos de representantes gremiales locales, como Sonia Alesso (Amsafé), Martín Lucero (Sadop), Alberto Botto (Luz y Fuerza), Edgardo Carmona (Sindicato de Prensa de Rosario). Consideraron a Rosario como "capital del paro". 

Entre los gremios y organizaciones que movilizaron este martes estuvieron la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), La Bancaria, Empleados de Comercio, Smata, Municipales, Unión del Personal Civil de la Nación (Upcn), Garagistas, Sanidad, Confiteros, Aduana, Federación Sindicatos Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos (Supeh), Aguas y gaseosas, SPR, Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop), Asociación de Magisterio de Santa Fe (Amsafé) y organizaciones sociales, estudiantiles y de derechos humanos, entre otros.

La enorme movilización en el centro rosarino. (Rosario3.com)

Hacia la noche de este martes, algunos sectores como locales gastronómicos y estaciones de servicio, recuperaban la actividad normal.

En Buenos Aires y el resto del país

La ciudad autónoma de Buenos Aires fue el otro gran polo de protesta en esta jornada de paro general contra el modelo económico de la gestión macrista. El cese de actividades fue notorio en las calles de la Capital Federal, aunque no hubo acto central. El triunvirato que lidera la CGT evaluó que la huelga tuvo un “altísimo acatamiento” y advirtió que “si el gobierno no tiene plan B, no habrá tregua con el movimiento sindical”.

En tanto, desde Nueva York donde participó de la asamblea de la ONU y negociaba con el FMI un nuevo desembolso millonario, el presidente Mauricio Macri consideró que “el paro no contribuye en nada” y felicitó “a los argentinos que fueron a trabajar contra viento y marea”.

En otras ciudades argentinas el acatamiento fue dispar. En el noroeste fue importante, en Córdoba también. En Santa Fe adhirió todo el sector público, pero en el privado hubo bastante actividad. En Mendoza no adhirió el transporte y aseguran que fue una jornada “casi normal”.