Ricardo Robins (ricardo.robins@rosario3.com)

María Inés Luchetti de Bettanín se abraza fuerte con Alicia Lesgart en la primera fila de las pocas sillas en el acto por la lectura de la sentencia de la causa Feced II. Lloran emocionadas. Otros aplauden, algunos se contagian por esa emoción imposible de evitar. Son las 12.44 de este viernes y acaban de condenar a cadena perpetua a Carlos Altamirano, uno de los diez ex policías que integraron la patota conducida por Agustín Feced, ex jefe de Policía de Rosario durante la dictadura. María Inés, “Nené”, es una de las víctimas de la causa y sobreviviente del ex Servicio de Informaciones, centro clandestino de la vieja Jefatura. Alicia es familiar y de las primeras luchadoras. En enero de 1984, Nené llegó a Rosario para iniciar -casi en soledad- las denuncias por violaciones de los derechos humanos. Aquel día se quedó a dormir en la casa de Alicia. Este abrazo intenso de viernes soleado tiene la profundidad de esos más de 30 años de espera de justicia. Y se nota.

La lectura del veredicto continúa en el interior de la sala del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Rosario. Afuera, en el acto que organizó el espacio Juicio y Castigo, se sigue a través de un televisor y -sobre todo- por la voz que llega desde los parlantes. Ahora se escucha la pena para José Rubén Lo Fiego, uno de los emblemas de la crueldad de la patota y encargado de la tortura: “12 años”. Lejos de los 25 reclamados por la fiscalía y las querellas. “Hijos de puta”, grita una chica y el clima cambia de forma abrupta en el “aguante” (con radio abierta y música en vivo), apenas dos minutos después de la emoción por la perpetua a Altamirano.

Ese vaivén emocional se prologna a lo largo de toda la sentencia. Cuando la pena es de 22 años, surgen aplausos; cuando es un poco menos, 12 u 8, hay incertidumbre o silbidos. El rechazo es unánime cuando resulta absuelto Pedro Travagliante, que estaba acusado del delito de privación ilegal de la libertad y tormentos (ver todas las sentencias).

A las 13, un nuevo estallido: en el punto 20º del veredicto los jueces del TOF 2 Noemí Marta Berros, María Ivón Bella y Roberto Manuel López Arango ordenan que las penas se cumplan dentro del Servicio Penitenciario Federal, es decir, en cárceles comunes.

                                                     El abrazo de 30 años entre Alicia y Nené.

“La absolución es parte del juego, vamos a apelar”

Las diferencias entre los años pedidos por las querellas y la sentencia generó algo de recelo entre los asistentes al acto -que fueron en menor cantidad que años anteriores, una señal que algunos advirtieron como preocupante-. Los abogados, en cambio, cuando salieron de la sala en Oroño al 900, remarcaron exultantes la importancia del fallo, la perpetura para el único juzgado por un homicidio y señalaron que en el caso de Lo Fiego ya cuenta con una condena por perpetua en la causa Feced I. Además, la libertad de Travagliante estaba dentro de lo previsto, dijeron.

“Estoy muy feliz y orgullosa porque entre todos pudimos llegar a esta condena. Esta sentencia es la construcción colectiva de cientos de personas que hicieron su aporte a lo largo de 30 años, personas que ya no están y otras que sí están que, como dijo recién el tribunal, con tanta entereza y paciencia esperaron tantos años ”, dijo Nadia Schujman, abogada de Hijos, con la voz entrecortada.

“La absolución es parte de las reglas del juego -continuó- y nos da energías para seguir. Respecto de Travagliante apelaremos y hay otros casos por los que puede ser imputado, pero no empaña en nada la alegría y el orgullo por esta sentencia”.

“Para la Fiscalía ha sido un fallo muy importante, no sólo porque las condenas han estado bastante cerca de lo que pedimos nosotros, sino por empezar a terminar y completar la patota de Feced y aquí han sido condenados nueve acusados, ocho por primera vez”, afirmó el fiscal Gonzalo Stara.

El fiscal destacó también que en el caso Galdame, emblema de la etapa final del ex Servicio de Informaciones, el único acusado de homicidio de los hermanos peruanos Céspedes Chung fue Altamirano y recibió prisión perpetua. Aclaró que otros crímenes ligados a ese hecho serán juzgados en Feced III, por lo que el rompecabezas se seguirá armando.

  Guillermo Chapa Bayona, de la comunidad peruana, con las imágenes de las víctimas Céspedes Chung.

“El segundo genocidio argentino”

“Es una sentencia impresionante, hicieron lugar a casi todos nuestros pedidos”, aseguró Gabriela Durruty, querellante por Familiares.

“El derrotero que hace el tribunal, por mayoría, de porque la pena debe ser efectiva es impresionante y esto no es sólo jurídico, porque incluye consignas y reclamos que eran de la puerta del tribunal hacia afuera”, dijo la abogada y señaló que el veredicto mencionó a los crímenes juzgados como parte del “segundo genocidio argentino” (el primero fue la mal llamada "Conquista del Desierto"), habló de “genocidio reorganizador”, resaltó las posibilidades reales de fuga -que otros tribunales minimizan-, y hasta señaló “el pacto de silencio” entre los represores.

“Habrá que ver los argumentos de la absolución de Travagliante y si esto puede abrir algún antecedente negativo. En Rosario sólo teníamos un antecedente, el del colaborador civil de la patota (Ricardo Chomicky absuelto en Feced I) pero que tenía otras aristas”.

Todos, más allá de lecturas diferentes y deudas históricos, resaltaron el fallo conocido este viernes como un "paso adelante histórico" en la búsqueda de verdad y justicia e insistieron que se viene Feced III, una causa con varios homicidios y unas 140 víctimas, por lo que se esperan más sentencias a represores (y más abrazos y llantos contenidos por décadas).

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ACTO POR LA SENTENCIA DE LA CAUSA FECED II