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Oncólogo rosarino detenido negó integrar bando narco

El abogado José Alcacer, defensor de Gabriel Zilli, aseguró que las drogas incautadas en Arroyito no eran cocaína y que el profesional “había intentado armar una empresa dedicada al comercio de granos”. Está vinculado a grupo que buscaba llevar cocaína a Europa camuflada en arroz

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El abogado del médico oncólogo de Rosario detenido en el marco de un megaoperativo contra una banda narco aseguró que el profesional, Gabriel Zilli, tenía droga en su poder -pero no cocaína- porque estaba destinada a tratamientos especiales a sus pacientes y que, además, tenía contactos con los otros acusados porque “desde hace un año había intentado armar una empresa dedicada al comercio de granos”.

Zilli quedó involucrado después de los allanamientos de Gendarmería y Prefectura de la semana pasada en Arroyito, que Rosario3.com dio cuenta el viernes pasado.

Esta semana, el médico declaró ante el juez federal que lleva la causa, Sergio Torres, y negó tener una relación con una banda transnacional que tenía previsto introducir en Portugal, a través de Guinea Bissau, cargamentos de cocaína camuflados en arroz.

Según publicó La Nación, los investigadores creen que las pruebas para cristalizar la cocaína en los granos de arroz se realizaban en las tres casas de Víctor Mercante al 1100 -las allanadas-, donde fue detenido Zilli junto a un supuesto narco colombiano.

"En su casa tiene 25.000 partidas de defunción. Ayudó a mucha gente a morir", afirmó su abogado Alcacer a ese medio para justificar la tenencia de drogas.

Además, el profesional dijo que su cliente “desde hace un año había intentado armar una empresa dedicada al comercio de granos”.

“Él (por Zilli) contó también que intercambió mails con una persona de apellido Martins, que sería portugués, y que le propuso dedicarse al comercio de granos desde Argentina al resto del mundo, pero lo vio una vez y finalmente todo quedó en la nada”, afirmó según publica el diario El Ciudadano.

“No lo veo para nada como parte de un grupo así, no tiene ese perfil”, remarcó Alcacer sobre Zilli. Añadió que a su cliente le secuestraron sustancias sospechosas en su casa, pero que no está probado que sea cocaína, y que el médico explicó que son medicamentos para tratar el dolor de sus pacientes, como metadona y morfina.

En total fueron arrestados siete ciudadanos colombianos, uno guatemalteco y cuatro argentinos. Zilli, de 56 años, según fuentes judiciales, está imputado de ser uno de los eslabones logísticos de esta organización, que tiene vinculaciones con el cartel colombiano Norte del Valle. Y está acusado también de ser el encargado de conseguir los lugares necesarios para preparar los estupefacientes. Además de la droga, los efectivos de la Gendarmería secuestraron seis autos, que le pertenecerían.

La vida pública de Zilli pasaba exclusivamente por su profesión, ligada a la cirugía y a los tratamientos para enfermos de cáncer. Atendía en el Hospital Italiano y en el sanatorio Plaza. Era un médico reconocido en el ambiente de la salud y hay versiones que indican que hizo fuertes inversiones en una clínica oncológica que está a nombre de otro colega, añadió la nota del periodista Germán de los Santos para La Nación.

Arroz y “Hambre cero”, las pantallas

La banda internacional vinculada con un cártel colombiano lo haría bajo la pantalla de un plan especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) denominado “Hambre Cero”. Se trata de un plan que envía alimento hacia África. Así lo informó el martes Afip-Aduana en conferencia de prensa brindada en Buenos Aires sobre el operativo Arroz Africano, que tiene entre sus doce detenidos al oncólogo rosarino.

El director general de Aduanas, Guillermo Michel, precisó que la banda vinculada con el cártel de Los Urubeños, originario de la región colombiana del Valle del Cauca, se valió del “novedoso método” de usar estos granos para ocultar la cocaína lista para ser traficada.

Los inspectores aduaneros pasaron por un escáner cada una de las 920 bolsas de arroz y luego las sometieron al control de los perros entrenados, añadió Michel. Como estos dieron señales de haber hallado estupefacientes, abrieron cada una de las bolsas y descubrieron que en una de ellas el arroz había sido impregnado con cocaína diluida, con un método que procuraban determinar los bioquímicos de la institución, quienes determinarán el peso exacto, que para la Aduana ronda entre los 20 y 30 kilos.

Otras fuentes del caso, informó El Ciudadano, aseveraron tras observar los granos que directamente la droga, con un peso de 40 kilos, había sido cristalizada con la forma de arroz. “No son ningunos improvisados; el método demuestra un gran nivel de tecnología que nos obliga a rediseñar nuestros métodos de control”, aseguraron desde la Afip.

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