Asi como Moria Casán y Bob Dylan cambiaron su nombre real de cara al estrellato, Fátima Flórez también esconde una identidad doméstica.

La imitadora contó que cambió el nombre que eligieron sus padres por una recomendación de su marido y productor.

"Él me pedía que le hiciera personajes en la cama y un día me dijo: Vos te tenés que dedicar a imitar", dijo la humorista tiempo atrás.

Pero esta semana, en una nota que concedió a Pronto, Fátima reveló: "Mi apellido es el que conocen, pero Fátima es artístico. Me lo eligió mi marido, que es devoto de la Virgen y toda la vida tuvo una santería en Liniers".

¿Y cuál es el nombre? "Me llamo María Eugenia Florez, pero no quería decirlo para que no se perdiera la magia".

Listo.