Maximiliano Pullaro tomó cinco días de vacaciones en familia en la Costa, aunque parte de ese tiempo lo compartió con su amigo y ministro de Educación, José Goity, y con Fabián Bastia, ministro de Gobierno. Ambos rumbearon también para el Mar Argentino. Según fuentes cercanas al gobernador, tras la actividad de promoción de los Juegos Sudamericanos en las playas de Pinamar, dedicó buena parte del tiempo a repasar “de punta a punta” el plan de seguridad de la provincia. 

De regreso, su agenda de actividades siguió girando sobre esos dos asuntos –Juegos Sudamericanos y seguridad–, sumado a actividades de estación, como colonias de verano o las fiestas populares que, como la del camping en San Guillermo, le dan la oportunidad de ponerse la malla y lanzarse junto con la intendenta Romina López por el tobogán acuático.

El apacible enero sumerge en el receso la mayoría de los ámbitos políticos. Los gobernantes de turno aprovechan la escena semidesierta para poner en valor los puntos altos de gestión. Eso mismo hizo Pullaro en su primera semana posvacaciones, marcando los Juegos Sudamericanos y la seguridad como cuestiones de Estado centrales para 2026.

El gobierno provincial y las intendencias de Rosario, Santa Fe y Rafaela esperan que un acontecimiento extraordinario como los Juegos Sudamericanos tenga un efecto mayor al que en 2004 generó el Congreso de la Lengua Española. Una menor dosis de glamour, mayor impronta popular, vidriera, inversiones e infraestructura pública para usufructuar en el futuro.

El gobernador visitó esta semana la construcción del microestadio que se levanta a ritmo vertiginoso en Rafaela, mientras en Rosario, y en simultáneo, el intendente Pablo Javkin armó su propia convocatoria a los medios para recorrer la obra del estadio Arena que se construye en la ex Rural. Llamó la atención la ausencia de funcionarios políticos de la provincia. 

 El intendente visitó durante la semana las obras del Estado Arena en el predio ferial (Foto: Alan Monzón)
El intendente visitó durante la semana las obras del Estado Arena en el predio ferial (Foto: Alan Monzón)

Lo que al principio pareció un acto de sincronización y complementación política entre un gobernador y un intendente no fue tal, aclararon desde la Provincia, que financia las obras. “No quiere decir que estemos peleados ni mucho menos, pero molesta porque se realiza un gran esfuerzo para que las obras tengan presupuesto. Y estamos dispuestos a poner capital político para conseguir esos recursos, esfuerzos que otros no hicieron y por eso ahora hay acciones y proyectos que antes no”.

Cabe aclarar que la ex Rural, donde se levanta el Estadio Arena, es un terreno de la Ciudad. El intendente informó que luego de los Juegos será concesionado –por Provincia y Municipalidad en conjunto o a través de un ente que los incluya a crearse–, con la posibilidad de desarrollar un nuevo paseo gastronómico con obras complementarias como contrapartida.

Las piezas del plan de seguridad
 

Pullaro mostró esta semana las entrañas en obra de la cárcel para presos de alto perfil en Piñero que espera esté terminada en octubre. El penal, que se levanta en un área equivalente a cinco manzanas urbanas, es una nave insignia de la gestión: traduce en vigas de concreto y rejas de hierro la pata punitivista del plan de seguridad y sus ideas sobre cómo debe ser la actitud del Estado hacia quienes cometen delitos, y en particular a aquellos involucrados en narcocriminalidad.

Horas más tarde, licitó el nuevo sistema de videovigilancia para la capital de la provincia. Dos mil nuevas cámaras y anillos de fibra óptica complementarios. Esas cámaras, que triplican las actuales, serán los ojos del sistema adquirido a Israel bautizado Lince, que utiliza Inteligencia Artificial para procesar y cruzar información, capaz de identificar rostros de personas o vehículos. En Rosario opera desde el año pasado.

El Ministerio de Seguridad difundió esta semana una muestra de cómo opera y la utilidad de ese software. Lince rastreó en el sistema de videovigilancia y logró reconstruir a través de las imágenes captadas por una veintena de cámaras los movimientos de un cerrajero acusado de ser parte del robo de ahorros a una persona mayor.
El futuro ya está aquí, con todos los beneficios y riesgos que suponen las tecnologías de aplicación masiva. Hoy es un sistema montado en función de una situación aterradora de seguridad pública, pero que en el futuro podría desarrollar múltiples usos, como todo en la era digital.

El sistema Lince ya permitió esclarecer significativos hechos delictivos.
El sistema Lince ya permitió esclarecer significativos hechos delictivos.

Quizás cuesta aún dimensionar que esas miles de cámaras esparcidas en calles y avenidas transforman la vida de una ciudad tanto como la obra pública clásica, tradicionalmente asociada al progreso y a un cambio trascendente para las comunidades a las que sirven. La inversión pública de los Estados muta. Si hasta no hace muchos años se la entendía como construcción de rutas, escuelas, redes de agua y cloacas, edificios, etc; hoy disputa los recursos la digitalización. La licitación de cámaras en Santa Fe ciudad tiene un presupuesto de 32 millones de dólares, una cifra bastante superior al puente Santa Fe-Santo Tomé que está en ejecución después de tres décadas y extendidos reclamos para que se concrete lo que parecía una obra inalcanzable.

A eso hay que agregarle que de acá a mitad de año, el Estado provincial invertirá cifras muy importantes para digitalizarse, en especial lo referido a la interacción con la sociedad. Los ajustes de ayer, “el capital político invertido”, Pullaro los convierte en cemento y bits.

La inteligencia artificial, como fase superior de la era digital, golpea todas las puertas. Incluida la ley y sus procedimientos. Días atrás, una resolución del Ministerio de Seguridad habilitó el llamado allanamiento digital. 
“Hasta el momento se consideraba flagrancia cuando el policía venía corriendo atrás del ladrón. Ahora flagrancia puede ser ver algo que pasó hace una hora y que con sistemas de analítica de video en tiempo real o cercano al real, se detectan y se trabajan legalmente en la misma sintonía. Hoy por hoy estamos en condiciones de hacer allanamientos sin orden judicial en casos que son detectados mediante el sistema BriefCam en la unidad Lince”, explicó el ministro Pablo Cococcioni. La resolución tiene anclaje en las reformas del Código Procesal Penal de la provincia de principios de 2024, que entre otros cambios modificó lo relativo a allanamientos.

Reformulación de normativas, reordenamiento político y funcional del MPA, gestión territorial profunda (sistema de patrullaje, estaciones policiales en lugar de comisarías y apaciguamiento de áreas de alta conflictividad) y camarización del espacio público, softwares de inteligencia artificial que resuelven la imposibilidad de tener un ojo humano detrás de cada cámara, desarrollo de áreas de inteligencia provincial y construcción de cárceles. Paso a paso, las partes del plan de seguridad de Pullaro encastran unas con otras.

La seguridad es determinante para el gobierno de Pullaro porque ahí radica el núcleo del contrato electoral con los santafesinos. El Ministerio que encabeza Cococcioni, por ejemplo, es el único con canilla libre en materia de recursos. El termómetro de esa área condiciona en buena medida la agenda del resto. Incluso del gobernador. Es el caso de la gira comercial a India, país que en 2024 y 2025 fue el principal destino de las exportaciones de Santa Fe. Compró el 15,3% del total, principalmente aceite de soja en bruto y cueros y pieles curtidos de bovino. Ese viaje está en agenda del gobernador pero condicionado a la evolución de la seguridad pública en estos primeros meses del año.

202. fue el segundo año menos violento del siglo XXI, como gusta “vender” el gobierno. Pero a la vez representó un leve incremento respecto a los números conseguidos en 2024. En términos estadísticos, ninguno de esos números permite hablar de una tendencia consolidada. Por eso, gusten más o menos los alcances de las políticas de seguridad de Unidos, es para destacar que desde el gobernador para abajo los funcionarios se curan en salud cada vez que tienen la oportunidad de aclarar que las bandas están contenidas, no eliminadas. El exitismo no es una medicina recomendada, menos si la fiebre se la bajó con instrumentos bastante rudimentarios. Recién ahora empieza a jugar fuerte el andamiaje legal y operativo que el gobierno orquestó.


Los números de la reforma laboral

En 2027 Santa Fe podría perder recursos por 97 mil millones si el Congreso aprobase el Título XXIV del proyecto de ley reforma laboral de Milei, que en realidad habla de una baja en el impuesto a las Ganancias.

Un ministro santafesino respondió a la pregunta sobre por qué hay reformas a leyes impositivas en un proyecto de reforma laboral. “No tiene que ver con la reforma laboral sino que fueron incluidos esos cambios, justamente, para sumar apoyo y empuje empresario al proyecto del Gobierno. La medida va a beneficiar a grandes sociedades”. De hecho el título XXIII es otra ley en sí misma: crea el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), hermano menor del RIGI que se aprobó en otra ley ómnibus y destinado a inversiones de 200 millones de dólares o superiores.

La Casa Gris no ve mal la reducción de Ganancias a pesar de que perdería recursos. Sostiene que si bien se reduciría la coparticipación nacional, parte se compensaría por una mayor actividad económica, que redundaría en mayor recaudación de IVA y otros impuestos. Ver para creer.

Pullaro es un convencido de que se necesita seguir bajando impuestos. Su punto conlleva un llamado de atención sobre qué impuesto bajar y que no sean solo aquellos que, como Ganancias, son coparticipables y por lo tanto la medida afecta a las provincias, siendo que el impuesto al cheque y las retenciones, que se los queda en su totalidad la Nación, siguen en pie.

La posición del santafesino es particular. Mientras el ministro Santilli corre detrás de los otros gobernadores para conseguir votos de senadores y diputados, Pullaro, que prefirió no hablar con el ministro mientras el gobierno central no tenga propuestas para los reclamos de Santa Fe, adelanta su apoyo a la ley, incluso en la parte que le toca el bolsillo. Más todavía: avisa que no busca una negociación “en términos de toma y daca” sino una ley que “conserve los derechos laborales centrales y beneficie a las pymes”. Sus colaboradores juran una y otra vez que el reclamo por la deuda previsional se mantiene bien arriba, pero sin condicionar el posicionamiento sobre la reforma laboral, de la que está convencido que es necesaria.