Argentina puede ingresar al top 10 exportador de carne de cerdo: causas y efectos

Juan Luis Uccelli analizó el mercado porcino: consumo récord, rentabilidad, importaciones desde Brasil, informalidad y el potencial exportador argentino

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El mercado porcino argentino cerró un primer semestre con números positivos, impulsado por un consumo interno que continúa creciendo y por márgenes favorables para los establecimientos más eficientes. Sin embargo, el escenario también presenta desafíos: las importaciones desde Brasil presionan sobre los precios, la informalidad sigue siendo elevada y los pequeños productores enfrentan crecientes dificultades para sostener su competitividad.

Así lo afirmó Juan Luis Uccelli, uno de los principales analistas del sector porcino, quien sostuvo que el negocio "sigue siendo positivo", aunque aclaró que la rentabilidad hoy depende cada vez más de la escala y la eficiencia productiva.

Rentabilidad para los más eficientes

Para Uccelli, durante el primer semestre la cadena mantuvo un desempeño favorable.

"Los grandes y medianos grandes ganaron plata, y mucha plata. En cambio, los productores medianos chicos y pequeños están mucho más ajustados."

Según explicó, el negocio dejó de depender únicamente del precio para convertirse en una actividad donde la eficiencia determina el resultado económico.

"La producción porcina pasó a ser un negocio de grandes volúmenes y costos muy ajustados. Quien no logra eficiencia queda complicado", resumió.

La alimentación representa casi dos tercios del costo

El especialista explicó que cerca del 65% del costo de producción corresponde a la alimentación, principalmente maíz, soja y núcleos vitamínicos.

En ese contexto, remarcó que indicadores como la conversión alimenticia y la productividad por cerda son determinantes.

"Si para producir un kilo de cerdo necesitás tres kilos de alimento o solamente 2,6 kilos, el resultado económico cambia completamente", señaló.

También destacó que existen diferencias muy marcadas entre establecimientos según los kilos producidos por cerda al año, un indicador clave de eficiencia.

Los pequeños productores enfrentan un desafío estructural

Uccelli volvió a insistir sobre una propuesta que sostiene desde hace más de dos décadas: el asociativismo.

A su entender, la pequeña escala dejó de ser viable de manera individual.

"Hace más de 25 años venimos diciendo que los pequeños productores necesitan trabajar de manera asociativa. Hoy un productor chico, solo, es totalmente inviable."

Según explicó, integrar grupos de producción permite ganar escala, mejorar la compra de insumos y reducir costos.

La industria, afectada por la informalidad

Mientras la producción primaria muestra buenos resultados, el panorama industrial es diferente.

Uccelli aseguró que la competencia desleal provocada por la informalidad representa uno de los principales problemas de la cadena.

"Hoy la informalidad en el sector porcino puede ubicarse entre el 25% y el 30%, incluso por encima de otras cadenas cárnicas", advirtió.

Esa situación, explicó, perjudica especialmente a las empresas que trabajan dentro del sistema formal y cumplen con todas las obligaciones fiscales y sanitarias.

Brasil aumenta las importaciones y presiona los precios

Uno de los factores que más preocupa al sector es el fuerte ingreso de carne de cerdo brasileña.

El analista recordó que Brasil ya es el tercer productor mundial y atraviesa un contexto de bajos precios internos.

"Esa combinación de precios bajos y un tipo de cambio que favorece las importaciones hizo que junio registrara uno de los mayores ingresos de carne porcina de este siglo", sostuvo.

Aunque aclaró que estas importaciones no impactan directamente sobre el precio al consumidor, sí limitan la capacidad de los productores argentinos para mejorar el valor que reciben por su producción.

Argentina tiene potencial para convertirse en un gran exportador

Pese a las dificultades actuales, Uccelli mantiene una visión optimista para el mediano plazo.

Considera que Argentina reúne ventajas competitivas suficientes para transformarse en uno de los principales exportadores mundiales de carne de cerdo.

"Si se acomoda el tipo de cambio, Argentina puede estar entre los diez mayores exportadores de carne de cerdo del mundo."

El especialista explicó que el escenario internacional también juega a favor. China, el principal productor mundial, atraviesa pérdidas importantes, mientras que Europa continúa reduciendo su stock porcino debido a restricciones productivas y problemas sanitarios.

"El continente que tiene mayor potencial para crecer es América, y Argentina tiene todas las condiciones para aprovechar esa oportunidad", afirmó.

El consumo interno sigue marcando récords

Otro dato destacado es la evolución del mercado doméstico. Según Uccelli, el consumo anualizado ya se acerca a los 25 kilos por habitante, mientras la carne vacuna continúa perdiendo participación debido a su mayor precio.

"Hoy con el valor de un kilo de asado se pueden comprar casi dos kilos y medio de pechito de cerdo. Esa diferencia explica buena parte del crecimiento del consumo", indicó.

Ventaja sanitaria y costos competitivos

Finalmente, el analista destacó la situación sanitaria del país como uno de los principales activos para pensar en una expansión exportadora.

Argentina continúa libre de enfermedades de alto impacto internacional, como la peste porcina africana y la peste porcina clásica.

"Esa condición sanitaria, sumada a uno de los costos de producción más competitivos del mundo, nos da una oportunidad muy importante para crecer", concluyó.

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