Fuerte retención de soja en Rosario genera preocupación por el ingreso de dólares

La Bolsa de Comercio de Rosario confirma que el campo retiene la soja más de lo habitual y el fenómeno ya empieza a inquietar al mercado cambiario

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El mercado de Matba Rofex, con sede en Rosario, funciona estos días como termómetro de una historia poco difundida: el campo argentino retiene la cosecha de soja más de lo habitual. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, los productores solo vendieron el 42% de la producción esperada, ocho puntos por debajo del promedio de los últimos seis años.

Las razones detrás de la demora del campo

Los datos oficiales confirman la magnitud del fenómeno. Los productores fijaron precio a apenas el 27% de la cosecha, muy por debajo del 36% que marca el promedio histórico. Según un informe de Ciara y el Centro Exportador de Cereales (CEC), el sector liquidó exportaciones por USD 13.351 millones en el primer semestre, un 13% menos que en igual período de 2025.

El economista Salvador Di Stefano identificó tres motivos detrás de la demora. El primero es la expectativa sobre la cosecha gruesa del hemisferio norte, que se define en noviembre y podría empujar los precios al alza. El segundo es la suba del dólar, que en junio aceleró un 5% y se acercó a los $1.500. El tercero son los costos logísticos.

A favor del ingreso de dólares juega la suba internacional: en julio la soja tocó los precios más altos desde mayo de 2024, en torno a los USD 440 por tonelada. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) redujo sus proyecciones de stock final de soja y maíz, un dato que sostiene las cotizaciones en Chicago.

Los fondos especulativos acompañaron ese clima con compras por más de 6 millones de toneladas de soja en Chicago, pasando de una posición vendida a una comprada de 1,3 millones de toneladas. Para el productor argentino, eso suma otra razón para esperar y repasar las estrategias financieras que evalúan hoy los productores antes de fijar precio.

El combustible pesa cada vez más en la ecuación. Un litro de gasoil pasó de $1.538 en diciembre a $2.115 en junio, una suba del 37,5%, mientras el dólar en el mismo lapso subió apenas 2%. Eso encarece cada viaje al puerto para cerealeras y transportistas del Gran Rosario, justo cuando el ingreso de los dólares del agro muestra límites.

Qué significa esto para las empresas de la región

Para las empresas de Rosario y Santa Fe, la lentitud en la liquidación no es un dato abstracto. Cerealeras, corredores de granos, transportistas y proveedores de insumos dependen del ritmo con que el productor decide vender. Si la demora se extiende, el ingreso de divisas se retrasa y eso puede presionar al tipo de cambio en los próximos meses.

El economista Ignacio Morales, de Wise Capital, destacó que, pese a una caída del 8,7% en el área sembrada, la campaña sojera cerrará con buenos números gracias al repunte de precios internacionales: exportaciones por USD 21.192 millones y una recaudación fiscal que treparía 28% hasta los USD 7.534 millones.

En números gruesos, la campaña 2025/2026 cerró con una producción nacional de 163 millones de toneladas: 50 millones de soja, 70 millones de maíz y 27,8 millones de trigo. El rendimiento promedio de la soja llegó a 31,3 quintales por hectárea, en un escenario comercial distinto para la oleaginosa.

El superávit comercial se sostiene, en parte, porque el agro ya no es el único motor de dólares. La balanza energética sumó USD 6.987 millones en el semestre, con Vaca Muerta explicando el 70% de ese crecimiento. Ese giro en la composición de las divisas también forma parte del escenario que sigue la Región Centro.

Analistas coinciden en que la tendencia de ventas está en línea con el promedio histórico, aunque advierten que hará falta un incentivo adicional -en precio o en tipo de cambio- para acelerar la comercialización. Mientras tanto, la agenda de la Bolsa de Comercio local sigue de cerca cada uno de estos movimientos.

¿Qué es MATba Rofex y por qué importa para el precio de la soja?

Es el mercado de futuros y opciones con sede en Rosario donde se negocian los contratos de soja, maíz y trigo. Ahí se fijan referencias de precio que después usan productores, exportadores y corredores para decidir cuándo vender.

¿Por qué la demora en la venta de soja afecta al dólar?

Porque buena parte del ingreso de divisas del país depende de esas exportaciones. Si el productor retiene la cosecha, entran menos dólares al mercado y eso puede presionar al alza el tipo de cambio en los próximos meses.

¿Cómo impacta esto en las empresas de Rosario y Santa Fe?

Cerealeras, transportistas, proveedores de insumos y empresas de logística portuaria del Gran Rosario ven su actividad ligada al ritmo de venta del campo. La liquidación más lenta también se siente en el costo del combustible para mover los granos.

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