Según el informe de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), el mercado de campos mostró durante el segundo semestre de 2025 un comportamiento inicialmente dinámico, aunque con una desaceleración respecto del primer semestre, explicada principalmente por la falta de oferta disponible. Esta situación se evidenció primero en los campos agrícolas de la Pampa Húmeda y luego se extendió a otras regiones del país .
Un punto de inflexión relevante fue el impacto político de la derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires, que generó incertidumbre y un freno temporario en las operaciones. Sin embargo, hacia octubre el mercado comenzó a recomponerse, retomando la dinámica observada en la primera mitad del año.
Demanda firme y presión sobre los precios
El informe destaca un claro desequilibrio entre oferta y demanda: los campos se vendieron más rápido de lo que se incorporaron nuevas propiedades al mercado. Este desbalance sostuvo una presión alcista sobre los valores, especialmente en los campos agrícolas de mayor calidad productiva, donde comenzaron a observarse procesos de recuperación de precios .
Como es habitual, el interés se concentró primero en los campos agrícolas, luego en los mixtos y, con distintos tiempos, en los ganaderos. En este último segmento, el buen momento de la actividad ganadera y la demanda internacional de carne vacuna impulsaron un renovado interés por campos históricamente relegados.
Modalidades de compra y perfil de los actores
En las zonas agrícolas predominan las operaciones al contado, aunque reaparecieron las ventas con financiamiento. En estos casos, la tasa de interés para saldos financiados ronda el 5% anual en dólares, un punto que continúa siendo motivo de negociación. En áreas ganaderas más alejadas, en cambio, son frecuentes las propuestas con amplias facilidades de pago, con mayor fluidez operativa más que subas de precios significativas .
El comprador sigue siendo mayoritariamente local y vinculado al sector agropecuario, mientras que el vendedor responde, en muchos casos, al cierre de ciclos familiares o a la falta de continuidad generacional en la explotación.
Expectativas para 2026
La CAIR señala que la estabilidad macroeconómica, una baja del riesgo país y reglas claras serán determinantes para sostener la valorización de los activos rurales. El resultado de las elecciones de medio término alimentó expectativas más optimistas hacia 2026, aunque el sector insiste en la necesidad de políticas de largo plazo, como la reducción de retenciones y un mayor acceso al crédito productivo .

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