El Gobierno nacional afirmó que este esquema responde a la necesidad de “recomponer gradualmente” los cuadros tarifarios, acercándolos al costo real del servicio. Según Caputo, las subas serán “un poquito mayores” que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mes a mes, pero sin aumentos abruptos que impacten de forma violenta en el bolsillo de los usuarios.
En declaraciones radiales, el funcionario explicó que durante el invierno —cuando el consumo y el precio del gas suelen subir— este enfoque evita picos fuertes en las boletas y aporta mayor previsibilidad para hogares y empresas. Además, destacó que el nuevo esquema corrige “situaciones previas” en la asignación de subsidios, haciendo que los segmentos de mayores ingresos paguen el precio pleno del servicio.
Aumentos anunciados para febrero
* Gas natural: incremento promedio nacional del 16,86%, con variaciones según consumo y región.
* Electricidad: aumento promedio del 3,59% para usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) (Edenor y Edesur), con ajustes locales distintos en otras provincias.
Objetivos del nuevo esquema
* Reducir gradualmente subsidios energéticos, trasladando parte del costo real al usuario.
* Fomentar un consumo más eficiente, evitando subsidios excesivos a sectores de altos ingresos.
* Aportar previsibilidad tarifaria, con ajustes mensuales moderados en vez de picos estacionales.
* Blindar el proceso de desinflación, evitando que los servicios públicos se conviertan en un motor de presión sobre los precios generales.
Este enfoque se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno para ajustar precios relativos clave dentro de la economía, tras un intenso debate sobre subsidios y estructura tarifaria que incluye la reciente postergación de nuevos métodos de medición de inflación por parte del INDEC.

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