El semáforo de las economías regionales muestra más sectores en rojo: ¿qué pasa?

El semáforo de Coninagro muestra deterioro en economías regionales, con más actividades en crisis y precios que no logran acompañar los costos

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El último informe del “Semáforo de Economías Regionales” elaborado por Coninagro encendió nuevas señales de alerta en el sector productivo: aumentó la cantidad de actividades en rojo y persiste el estancamiento de precios frente a costos en alza.

De acuerdo al relevamiento, varias producciones regionales atraviesan una situación crítica, caracterizada por rentabilidad negativa o muy ajustada. Entre los principales factores que explican este escenario se destacan la falta de actualización de precios, el aumento de los costos de producción —especialmente insumos, energía y logística— y la debilidad del consumo interno.

El informe clasifica a las actividades en tres categorías: verde (situación favorable), amarillo (advertencia) y rojo (crisis). En esta última categoría se observa un incremento de actividades comprometidas, lo que refleja un deterioro generalizado en distintas economías del interior del país.

Desde la entidad remarcaron que, si bien algunas cadenas productivas muestran leves mejoras en volumen o exportaciones, esto no alcanza a compensar el atraso en los precios que perciben los productores. En muchos casos, la ecuación económica sigue siendo negativa.

Otro punto relevante es el impacto de la presión impositiva y los costos estructurales, que continúan limitando la competitividad de las economías regionales. A esto se suma la falta de financiamiento accesible y las dificultades logísticas en algunas zonas productivas.

El reporte también advierte que la situación podría agravarse si no se implementan medidas que apunten a recomponer precios, reducir costos y mejorar las condiciones de comercialización. En este contexto, Coninagro insistió en la necesidad de políticas diferenciadas para las economías regionales, dada su heterogeneidad y su importancia en la generación de empleo y arraigo territorial.

Todas las luces

Entre las actividades en rojo permanecen yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón, maní, leche y este mes se agrega mandioca. En la mayoría de estos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación de estas actividades.

Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación. Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.

Las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves y porcinos. Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas.

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