Alquilar en Rosario exige hasta 84% del haber jubilatorio y ya supera al salario mínimo

Uno de los datos más sensibles del informe del CESO está vinculado al deterioro de la relación entre ingresos y costo habitacional

     Comentarios
     Comentarios

El mercado locativo en Rosario volvió a mostrar fuertes tensiones en abril. Un nuevo informe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO) reveló que los alquileres mantienen valores elevados, con subas interanuales de hasta 46,2%, y profundizan los problemas de acceso a la vivienda para jubilados y trabajadores con ingresos bajos. 

Según el relevamiento, la mediana de los alquileres de un monoambiente se ubicó en $380.000, mientras que un departamento de dos ambientes alcanzó los $480.000 y uno de tres ambientes llegó a $650.000. En la comparación interanual, los aumentos fueron de 46,2% para monoambientes, 37,1% para dos ambientes y 44,4% para tres ambientes. 

El peso del alquiler sobre los ingresos

Uno de los datos más sensibles del informe está vinculado al deterioro de la relación entre ingresos y costo habitacional.

Un jubilado que percibe el haber mínimo de $450.319 debe destinar 84,4% de sus ingresos para alquilar un monoambiente promedio, sin contar expensas ni servicios. La situación es todavía más crítica para quienes cobran el Salario Mínimo Vital y Móvil, fijado en $357.800, que no alcanza siquiera para cubrir el valor completo de ese alquiler. Apenas representa el 94,2% del costo mensual.

Los datos refuerzan una tendencia que preocupa en el mercado inmobiliario: alquilar demanda una porción cada vez mayor del ingreso disponible, reduciendo márgenes para consumo, ahorro o cobertura de otros gastos esenciales.

Expensas: el costo oculto que agrava la ecuación

A la presión del alquiler se suma otro componente clave: las expensas. El estudio señala que representan, en promedio, 15,4% adicional sobre el costo del alquiler, lo que incrementa el esfuerzo económico real que deben afrontar los inquilinos.

Con ese agregado, un monoambiente promedio puede superar holgadamente los $430.000 mensuales antes de incorporar servicios básicos.

Alquileres por encima de la indexación contractual

Otro punto destacado es que los precios de oferta muestran una dinámica superior a la actualización de contratos vigentes.

Mientras el Índice para Contratos de Locación (ICL) del Banco Central registró una suba interanual de 33,3% al primer día hábil de abril, los valores de publicación de los alquileres avanzaron por encima de ese ritmo en todos los segmentos relevados. 

Esto refleja que el mercado de oferta continúa ajustando valores por encima de los mecanismos formales de indexación.

Presión sobre el mercado y señales de conflictividad

Desde CESO advierten que el alquiler sigue siendo uno de los principales focos de conflictividad en las renovaciones contractuales y remarcan que la falta de indicadores locales consolidados dificulta negociaciones más previsibles entre propietarios e inquilinos. 

En Rosario, donde la demanda locativa continúa elevada, los nuevos valores consolidan un escenario en el que el acceso a la vivienda aparece cada vez más condicionado por la evolución de los ingresos.

Un mercado bajo tensión estructural

Más allá de las variaciones mensuales, el informe expone un problema estructural: el alquiler dejó de ser sólo un gasto habitacional para convertirse en una variable crítica de presión económica.

Con salarios rezagados, haberes jubilatorios insuficientes y costos adicionales en ascenso, el mercado locativo rosarino sigue mostrando desequilibrios que ponen en debate no sólo la evolución de precios, sino también la sustentabilidad del acceso a la vivienda.

Comentarios