Las mejores perspectivas productivas para la próxima campaña agrícola comienzan a reflejarse en las proyecciones económicas del sector agroexportador. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a través de GEA, ajustó al alza sus estimaciones de producción de soja y maíz para la campaña 2025/26 y proyecta un ingreso de divisas del agro por más de US$ 36.000 millones durante 2026.
Según el último informe mensual de estimación nacional, la producción de soja fue elevada a 50 millones de toneladas, dos millones más respecto de la previsión de abril, mientras que el maíz alcanzaría 68 millones de toneladas, un millón por encima de la proyección anterior.
La mejora en la oferta agrícola también impacta directamente sobre la industria y las exportaciones. En el caso de la soja, la BCR incrementó en un millón de toneladas la estimación de molienda, lo que permitiría mayores ventas externas de harina/pellets y aceite de soja.
En maíz, en tanto, las exportaciones previstas subieron en 500.000 toneladas respecto de la estimación previa.
Más exportaciones y mayor ingreso de dólares
Con este nuevo escenario productivo, la proyección de liquidación de divisas del agro para 2026 se ubica en US$ 36.111 millones, unos US$ 800 millones más que lo calculado en abril.
La mejora responde no sólo al aumento esperado en los volúmenes exportables, sino también a una leve recuperación en los precios internacionales de los principales productos agrícolas.
De concretarse esta proyección, el ingreso de divisas del agro durante 2026 sería prácticamente equivalente al registrado en 2025, considerando tanto las operaciones liquidadas en el Mercado Libre de Cambios (MLC) como aquellas realizadas a través del mercado de Contado con Liquidación (CCL).
Menor liquidación en el primer cuatrimestre
A pesar de las mejores perspectivas hacia adelante, durante los primeros cuatro meses del año el ingreso de divisas del agro mostró una caída interanual.
Entre enero y abril el sector liquidó un estimado de US$ 8.516 millones, por debajo de los más de US$ 9.000 millones registrados en igual período del año pasado.
El informe explica que esta diferencia se debe, en parte, al impacto residual del régimen temporal de reducción de retenciones implementado en septiembre del año pasado, que generó un adelantamiento de ventas y liquidaciones.
A eso se sumó el lento avance de la cosecha y de la comercialización durante abril, condicionado por cuestiones climáticas y demoras en las tareas de recolección.
Mayo muestra señales de recuperación
Sin embargo, la dinámica comenzó a cambiar en las primeras semanas de mayo. El avance más acelerado de la cosecha de soja y una mejora en los precios ofrecidos impulsaron una mayor comercialización por parte de los productores.
Como consecuencia, el flujo de divisas provenientes de la nueva campaña ya empezó a reflejarse en el mercado cambiario.
La BCR estima que mayo cerrará con un ingreso considerablemente superior al de abril, ubicándose incluso por encima del promedio de los últimos cinco años.
Además, las proyecciones indican que el buen ritmo de liquidación podría sostenerse durante el resto del año, impulsado por una campaña con mejores volúmenes y un contexto internacional algo más favorable para los commodities agrícolas.
El agro vuelve a ser clave para la economía
En un contexto donde Argentina necesita fortalecer reservas y mejorar el ingreso de dólares, el desempeño del complejo agroexportador vuelve a aparecer como uno de los principales motores de generación de divisas.
Con soja y maíz mostrando mejores perspectivas productivas y exportadoras, el sector podría convertirse nuevamente en un sostén clave para la estabilidad cambiaria y el nivel de actividad económica durante 2026.

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