Aceleran la "Aduana sin papeles": objetivos y desafíos pensando en el comercio exterior

El Gobierno prepara una nueva etapa en su plan de desregulación del comercio exterior con un esquema que apunta a reemplazar la documentación en papel por procesos completamente digitales

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Después de avanzar con distintos cambios regulatorios para flexibilizar el comercio exterior, el Gobierno prepara una nueva reforma orientada a eliminar la utilización de documentación física en buena parte de las operaciones aduaneras.

La iniciativa busca consolidar una "Aduana sin papeles", donde la mayor parte de los procesos vinculados con importaciones y exportaciones puedan gestionarse de manera digital, reduciendo tiempos de tramitación y costos administrativos para los operadores.

Menos burocracia para mejorar la competitividad

Desde la perspectiva oficial, la digitalización apunta a eliminar pasos considerados redundantes y disminuir la intervención administrativa en operaciones que hoy demandan múltiples presentaciones documentales.

El objetivo no es solamente acelerar los despachos, sino también otorgar mayor previsibilidad a las empresas que operan en comercio exterior, uno de los reclamos históricos de importadores, exportadores y despachantes.

Una reforma que se suma al proceso de desregulación

La iniciativa forma parte de una serie de medidas que el Gobierno viene implementando durante los últimos meses para simplificar el funcionamiento del comercio exterior.

Entre ellas se encuentran la ampliación de regímenes especiales para exportadores, la digitalización de garantías aduaneras, la eliminación de requisitos considerados duplicados y la incorporación de declaraciones juradas digitales en distintos procedimientos.

Qué cambia para las empresas

La expectativa oficial es que una operatoria completamente digital permita reducir tiempos administrativos, disminuir costos asociados a la gestión documental y facilitar la trazabilidad de cada operación.

Para las compañías que exportan o importan de manera frecuente, la simplificación de los procedimientos puede traducirse en menores costos logísticos, mayor velocidad para nacionalizar mercadería y una reducción de cargas administrativas, especialmente en operaciones de gran volumen.

El desafío: combinar agilidad y control

La digitalización representa uno de los cambios estructurales más importantes en la administración aduanera de los últimos años. El desafío será compatibilizar una operatoria más ágil con los mecanismos de control fiscal y aduanero, manteniendo la trazabilidad de las operaciones sin incrementar la carga burocrática para el sector privado.

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