Crecen las estafas en el e-commerce: cuáles son las modalidades que más preocupan

El crecimiento sostenido del comercio electrónico en Argentina también trajo consigo un aumento de las maniobras fraudulentas que afectan tanto a consumidores como a empresas

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El crecimiento sostenido del comercio electrónico en Argentina también trajo consigo un aumento de las maniobras fraudulentas que afectan tanto a consumidores como a empresas. A medida que más operaciones se realizan mediante plataformas digitales, los delincuentes perfeccionan sus métodos para vulnerar sistemas de pago y aprovechar las debilidades del ecosistema.

Según especialistas del sector, Latinoamérica registra niveles de fraude y contracargos considerablemente superiores a los de los mercados más desarrollados. Esta situación representa un desafío para los comercios, que deben encontrar un equilibrio entre reforzar la seguridad y ofrecer una experiencia de compra ágil para sus clientes.

Las cinco estafas más frecuentes

Entre las modalidades que más impactan sobre plataformas de comercio electrónico y tiendas online se destacan:

1. Fraude con tarjetas en compras online (Card Not Present): Los delincuentes utilizan datos de tarjetas robadas o filtradas para realizar compras por Internet sin necesidad de contar con el plástico físico.

2. Card Testing: Consiste en efectuar pequeñas compras para comprobar si una tarjeta robada continúa activa. Una vez validada, los estafadores realizan operaciones de mayor valor.

3. Phishing, Smishing y Vishing: Mediante correos electrónicos, mensajes de texto o llamadas telefónicas falsas, los delincuentes se hacen pasar por bancos, billeteras virtuales o comercios para obtener claves, códigos de seguridad o datos personales.

4. Robo de cuentas: En lugar de atacar la tarjeta, los ciberdelincuentes toman el control de la cuenta del usuario mediante credenciales robadas y realizan operaciones como si fueran el titular legítimo.

5. Fraude amistoso: Se produce cuando un comprador desconoce una compra que efectivamente realizó o utiliza de forma indebida los mecanismos de devolución y contracargos para recuperar el dinero.

El desafío: más seguridad sin afectar las ventas

Los especialistas coinciden en que las empresas ya no pueden basar sus sistemas de prevención únicamente en reglas rígidas, como bloquear operaciones por montos elevados o por el origen geográfico de una compra. Hoy predominan modelos de análisis de riesgo que evalúan múltiples variables en tiempo real, como el comportamiento del usuario, el dispositivo utilizado, la ubicación, el historial de compras y otros indicadores.

Este enfoque permite reducir las operaciones fraudulentas sin generar demasiados rechazos sobre transacciones legítimas, un problema que también representa pérdidas económicas para los comercios.

Tecnologías que ayudan a reducir el fraude

Entre las herramientas más efectivas aparecen los sistemas de autenticación reforzada, como 3D Secure, que incorporan validaciones adicionales mediante biometría o códigos de un solo uso, junto con la tokenización de tarjetas para almacenar la información de forma segura.

La combinación de estas tecnologías con motores inteligentes de detección de riesgo permite disminuir el fraude, reducir los contracargos y mejorar la tasa de aprobación de las operaciones, manteniendo una experiencia de compra más fluida para los usuarios.

Con el comercio electrónico consolidándose como uno de los principales canales de venta en Argentina, la ciberseguridad dejó de ser un aspecto exclusivamente tecnológico para convertirse en un factor clave de competitividad y confianza tanto para consumidores como para empresas.

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