El mercado financiero argentino muestra señales favorables en las últimas ruedas de negociación, con los bonos soberanos en dólares operando al alza y el índice de riesgo país en fuerte descenso, logrando perforar los 500 puntos básicos. Esta dinámica refleja una mejora en el apetito por los activos locales y un aumento de la confianza de los inversores tras varias jornadas consecutivas de subas.
Durante las operaciones más recientes, los títulos emitidos por el Estado en moneda dura avanzaron entre 0,5% y más de 1,5%, encabezados por bonos como el Bonar 2041 y el Global 2041, que lideraron las subas de precios en mercados internacionales.
Riesgo país: próximo a un umbral clave
El riesgo país argentino, medido por el índice de J.P. Morgan, se redujo de manera sostenida y se ubicó por debajo de los 520 puntos básicos, marcando su nivel más bajo en más de siete años. Ahora, este martes 27 de enero, el indicador de riesgo se ubica en 499 puntos básicos y quiebra el umbral de las 500 unidades por primera vez desde el 11 de junio de 2018 (487).
Este descenso en el riesgo país está fuertemente vinculado al comportamiento de los bonos en dólares, cuya suba reduce la prima de riesgo exigida por los inversores para adquirir deuda argentina frente a la de países considerados más seguros.
Acciones y otros indicadores acompañan el rebote
En paralelo al comportamiento de los bonos, los ADRs de empresas argentinas listados en Wall Street mostraron importantes subas de hasta 8,8% en algunos papeles, mientras que el índice bursátil local S&P Merval ascendió por encima de los 3 millones de puntos, tanto en términos nominales como medidos en dólares.
También influyó el contexto monetario local: el Banco Central (BCRA) ha continuado con una política compradora de dólares en el mercado cambiario, acumulando compras que incrementan las reservas internacionales y potencian la percepción de estabilidad financiera.
Implicancias para el acceso a mercados internacionales
Un riesgo país por debajo de los 500 puntos tiene implicancias importantes para la economía argentina, ya que abre una ventana de oportunidad para que el país retome el acceso a los mercados internacionales de crédito a menores costos, algo que no ocurre de manera sostenida desde hace varios años.
Este escenario podría facilitar emisiones de deuda futura con condiciones más favorables y atraer flujos de inversión interesados en los activos argentinos, siempre y cuando se mantenga la confianza en la gestión macroeconómica.
Conclusión
El mercado financiero argentino muestra síntomas de recuperación, con bonos soberanos al alza y un riesgo país que se aproxima a perforar los 500 puntos básicos, niveles no vistos desde 2018.
El impulso de los activos locales, combinado con compras de reservas del BCRA y un mejor desempeño bursátil, genera expectativas positivas sobre la estabilidad económica y el acceso a financiamiento internacional.

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