El mercado proyecta: los dólares del agro no se agotaron, pero el reloj empezó a correr

Aunque gran parte de la cosecha ya fue comercializada, bancos y consultoras consideran que aún resta un volumen importante de divisas por ingresar. La energía aparece como el próximo sostén del frente cambiario

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La evolución del mercado cambiario volvió a poner al agro en el centro de la escena. Con un dólar que mostró mayor volatilidad durante las últimas semanas, analistas y operadores comenzaron a preguntarse cuánto margen conserva todavía el complejo agroexportador para seguir abasteciendo de divisas al mercado oficial.

Las estimaciones privadas coinciden en que aún resta un flujo relevante de dólares por ingresar, aunque también advierten que ese impulso tendrá un límite estacional y que el Gobierno deberá apoyarse cada vez más en otros sectores generadores de divisas.

El retraso de la cosecha cambió el calendario

Uno de los factores que explican este escenario fue el atraso registrado en la cosecha gruesa durante la primera parte del año.

De acuerdo con cálculos de Galicia Research, el ingreso de divisas del complejo agroexportador durante el primer semestre quedó alrededor de un 9% por debajo del promedio histórico para ese período. Si ese retraso termina normalizándose, podrían ingresar aproximadamente u$s2.600 millones adicionales respecto del flujo esperado para los próximos meses.

Ese volumen extra ayudaría a incrementar la oferta de dólares y contribuiría a moderar parte de la presión cambiaria observada recientemente.

El aporte del agro seguirá, pero perderá intensidad

Más allá de ese potencial adicional, las consultoras coinciden en que la segunda mitad del año suele mostrar una desaceleración natural de la liquidación de exportaciones agrícolas.

Finalizada la cosecha gruesa, disminuye el ingreso de divisas provenientes del campo, mientras la recuperación de la actividad económica suele incrementar la demanda de importaciones y, en consecuencia, la necesidad de dólares.

Por ese motivo, los analistas consideran que el agro continuará siendo el principal proveedor de divisas del mercado oficial, aunque con un protagonismo menor que el registrado durante los meses de cosecha.

El próximo desafío será encontrar nuevos generadores de dólares

En este contexto, el consenso del mercado es que el Gobierno deberá reemplazar progresivamente ese flujo estacional con fuentes más permanentes de ingreso de divisas.

Entre las alternativas aparece el crecimiento de las exportaciones energéticas, un sector que viene ganando peso y que podría convertirse en uno de los principales pilares del equilibrio cambiario durante los próximos años.

Mientras tanto, el ritmo de comercialización de granos seguirá siendo uno de los indicadores más observados por operadores e inversores, ya que de él dependerá buena parte de la oferta de dólares disponible en el mercado durante los próximos meses.

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