La industria láctea mundial atraviesa una nueva etapa marcada por tres factores: consolidación, especialización y búsqueda de mayor valor agregado. Así surge de la última edición del Global Dairy Top 20, elaborado por RaboResearch y difundido en Argentina por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
Según el informe, la facturación combinada de las 20 principales empresas lácteas del mundo alcanzó en 2025 los US$267.000 millones, lo que representa un crecimiento del 5,4% respecto del año anterior.
El dato refleja una transformación que va más allá del crecimiento de los volúmenes. Las grandes compañías están utilizando las fusiones y adquisiciones para ganar escala, fortalecer sus balances y concentrarse en negocios con mejores perspectivas de rentabilidad.
Entre las operaciones que están modificando el escenario aparecen la fusión entre Arla Foods y DMK, la integración de FrieslandCampina y Milcobel y distintas adquisiciones realizadas por Lactalis. Para RaboResearch, estas operaciones muestran que alcanzar una determinada escala se está convirtiendo en un factor cada vez más importante para competir en el largo plazo.
Lactalis consolida su liderazgo
En este escenario, Lactalis mantiene una posición privilegiada en la industria mundial y continúa ampliando su presencia mediante adquisiciones.
Entre las operaciones destacadas por el informe figuran la compra del negocio de yogures de General Mills en Estados Unidos y la adquisición del negocio de consumo de Fonterra en China continental.
La estrategia refleja un patrón que se repite entre los grandes jugadores: utilizar el crecimiento externo para reforzar posiciones en mercados y categorías consideradas estratégicas.
El nuevo mapa: entran Emmi y Magnum, salen DMK y Unilever
Uno de los cambios más visibles del ranking está relacionado con las operaciones corporativas.
La fusión de Arla Foods con DMK y la escisión del negocio de helados de Unilever modificaron la composición del Top 20. Como consecuencia, DMK y Unilever salen del ranking y aparecen nuevos actores, entre ellos Magnum Ice Cream Company y la suiza Emmi.
Emmi ingresó en el puesto 19 y superó a Grupo Lala. La compañía fue impulsada por un crecimiento orgánico del 4,3%, la apreciación del franco suizo y adquisiciones como Mademoiselle Desserts Group, por US$470 millones de facturación, y la brasileña Laticínios Verde, por US$83 millones.
Además, otro jugador comienza a acercarse al grupo de las 20 mayores: Royal A-ware, empresa láctea familiar de Países Bajos, alcanzó una facturación de US$5.100 millones en 2025 y creció 16%. RaboResearch considera que, si continúa la actividad de fusiones y adquisiciones, podría convertirse en un nuevo integrante del ranking.
De producir más leche a capturar más valor
Uno de los principales cambios estratégicos identificados por el informe es el abandono gradual de un modelo basado exclusivamente en aumentar el volumen y expandirse geográficamente.
Las compañías líderes están poniendo el foco en ingredientes proteicos, nutrición, quesos especiales, productos funcionales y otras categorías de mayor valor agregado.
En ese proceso, Fonterra está redefiniendo su perfil para concentrarse en ingredientes lácteos y servicios de alimentación, mientras que Froneri y Magnum representan modelos de negocios especializados en categorías específicas.
La transformación también alcanza a los gigantes asiáticos. Yili y Mengniu, dos de las principales empresas lácteas chinas, están pasando de una etapa de fuerte expansión a otra enfocada en la premiumización, la innovación y la eficiencia, en un mercado doméstico que muestra mayor madurez.
Menos empresas, pero más grandes
La conclusión de RaboResearch apunta a un escenario de mayor concentración mundial.
Las compañías buscan asegurarse el abastecimiento de leche, contar con balances más sólidos y disponer de mayor capacidad de inversión. Al mismo tiempo, necesitan diferenciarse mediante marcas, ingredientes, nutrición e innovación.
Por eso, el informe anticipa que durante los próximos años podrían existir menos empresas lácteas, pero de mayor tamaño, con una participación creciente sobre la producción mundial de leche.
Para la Argentina, este proceso resulta relevante porque modifica el escenario competitivo internacional en el que participa la cadena láctea. La consolidación de los grandes jugadores y el avance hacia productos de mayor valor agregado pueden impactar sobre los mercados de exportación, las inversiones y las estrategias de las compañías que compiten globalmente.

Comentarios