Lo que debía ser una jornada para celebrar una inversión estratégica en sanidad animal terminó convirtiéndose en un fuerte pronunciamiento sobre el presente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Durante la inauguración de la modernización del laboratorio que produce la vacuna contra la tristeza bovina, el director nacional del organismo, Ariel Pereda, reclamó ponerle un freno al ajuste y aseguró que "el INTA no tolera más una reducción".
Sus declaraciones llegaron en un momento de incertidumbre para el organismo, atravesado por un proceso de reestructuración y reducción de recursos impulsado por el Gobierno nacional.
"Hay que frenar el ajuste"
Lejos de limitarse a destacar la inversión realizada en Rafaela, Pereda aprovechó el acto para defender el rol del INTA y advertir sobre las consecuencias que podrían tener nuevos recortes.
"El INTA no tolera más una reducción", expresó el funcionario, al tiempo que remarcó que el principal patrimonio del organismo son sus investigadores, profesionales y equipos técnicos, responsables del desarrollo de tecnologías que luego llegan a los productores.
El mensaje no pasó inadvertido. En medio del debate sobre la reorganización del instituto, las palabras del director nacional fueron interpretadas como un claro pedido para detener el proceso de ajuste.
Una inversión estratégica para la ganadería
La actividad tuvo como eje la presentación de las obras de modernización del laboratorio donde se produce la vacuna contra la tristeza bovina, una enfermedad transmitida por garrapatas que provoca importantes pérdidas económicas en los rodeos de distintas regiones del país.
La adecuación de las instalaciones demandó una inversión cercana a los 116 millones de pesos y permitirá trabajar bajo estándares internacionales de calidad, fortaleciendo la capacidad de producción de una vacuna desarrollada por el propio INTA.
Se trata de uno de los pocos establecimientos públicos del país dedicados a este tipo de producción biológica, con un impacto directo sobre la sanidad animal y la competitividad de la ganadería.
El contexto que explica la advertencia
Las declaraciones de Pereda se producen mientras el INTA atraviesa uno de los períodos de mayor incertidumbre institucional de los últimos años.
La discusión sobre la reducción de estructuras, el cierre de agencias, la revisión de programas y la disminución del personal abrió un fuerte debate dentro del sistema científico y tecnológico vinculado al agro.
En ese escenario, el director nacional eligió un acto donde se mostraban resultados concretos de la investigación pública para insistir en que la innovación requiere continuidad, recursos y equipos técnicos consolidados.
Un mensaje que excedió la inauguración
La modernización del laboratorio dejó en evidencia la capacidad del INTA para generar desarrollos de alto impacto para la producción agropecuaria. Sin embargo, el mensaje que terminó marcando la jornada fue otro.
Más allá de la inversión presentada en Rafaela, Pereda aprovechó el escenario para instalar una discusión sobre el futuro del organismo y reclamar que el ajuste no continúe avanzando sobre una institución que, desde hace casi siete décadas, cumple un papel central en la investigación, la extensión y la transferencia tecnológica para el campo argentino.

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