Más cortes y otro esquema hasta 2036: ¿qué muestra el nuevo mapa de los biocombustibles?

La iniciativa fue aprobada en el Senado y pasó a Diputados, donde deberá ser analizada nuevamente en comisiones antes de llegar al recinto

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Resumen Ejecutivo

  • El Senado aprobó el nuevo marco regulatorio de biocombustibles, elevando los cortes obligatorios al 10% para biodiesel y al 15% para bioetanol.
  • La iniciativa impone un límite de participación del 20% por empresa y fija un sistema de subastas públicas con precios referenciados a la paridad de importación.
  • El esquema plantea una transición hasta 2036 para abrir el mercado de biodiesel a las empresas integradas, e incluye compensaciones por transporte y exenciones impositivas.

Después de un año de debate, el Senado aprobó el proyecto que propone un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles. La iniciativa pasó a Diputados, donde deberá ser analizada nuevamente en comisiones antes de llegar al recinto.

El texto aprobado introduce cambios en los porcentajes de mezcla, la forma de comercialización y la determinación de precios, además de establecer límites a la participación de las empresas en el mercado.

Más biocombustible en el surtidor

Uno de los principales cambios está relacionado con los cortes obligatorios.

El biodiesel incorporado al gasoil pasaría del actual 7,5% al 10%, mientras que el bioetanol en las naftas subiría del 12% al 15%, en ambos casos al año de sancionada la ley.

En el caso del bioetanol, se mantienen los porcentajes actuales para los dos principales orígenes: 6% correspondiente a caña de azúcar y 6% a maíz. El 3% restante quedaría destinado al libre mercado.

Un nuevo esquema para evitar la concentración

El proyecto también establece límites a la participación de las empresas.

Ninguna elaboradora de bioetanol podrá superar el 20% del volumen anual comercializado dentro del corte obligatorio. Para el biodiesel, el límite por empresa y por grupo económico dentro del segmento de compañías no integradas también será del 20%.

A esto se suma una modificación en la comercialización mediante un sistema de subastas dentro de un mercado único, transparente y de acceso público, operado por un organismo independiente.

El nuevo esquema reemplazaría los actuales precios máximos por precios de referencia calculados en función de la paridad de importación.

Biodiesel: el punto que concentró el debate

El biodiesel fue uno de los principales focos de discusión durante el tratamiento en particular.

La controversia estuvo vinculada principalmente con el cronograma y con la distribución del corte obligatorio entre las empresas no integradas y el segmento de libre negociación.

Actualmente, el corte obligatorio de biodiesel es abastecido exclusivamente por 25 empresas no integradas: 17 plantas pyme regionales y 8 compañías cercanas al puerto de Rosario, ubicadas en Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y San Luis.

Las seis aceiteras integradas, que cuentan con molienda propia, producen biodiesel destinado a la exportación y actualmente no participan del mercado interno.

Un cronograma que llega hasta 2036

La iniciativa establece una transición para el mercado de biodiesel.

La participación reservada a las empresas no integradas se reduce progresivamente, mientras aumenta el porcentaje del mercado que queda abierto a la negociación entre empresas integradas y no integradas.

El esquema planteado fija para las empresas no integradas una participación de 6,5% en 2028, 5,5% en 2029 y 5% desde 2030, para llegar a un piso del 4% entre 2031 y 2036.

En paralelo, el segmento de mercado total abierto a integradas y no integradas pasaría de 3,5% en 2028 a 6% entre 2031 y 2036, manteniéndose el corte obligatorio total en 10%.

Una disputa con fuerte componente federal

La discusión sobre el biodiesel también tuvo una dimensión territorial. Los senadores de Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, San Luis y Santa Fe plantearon posiciones vinculadas con el impacto del nuevo esquema sobre las plantas no integradas radicadas en esas provincias.

El punto de coincidencia fue el incremento del corte al 10%. El debate se concentró en cuánto del volumen obligatorio quedará reservado para las empresas no integradas y cuánto pasará al segmento de libre negociación.

Regionalización y costos de transporte

Otro de los cambios contemplados es la regionalización del sistema de comercialización.

El proyecto establece un mecanismo por regiones y garantiza un 20% diferencial por distancia, destinado a compensar los costos de transporte de las plantas que se encuentran más alejadas.

También habilita a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires a establecer regímenes propios de fomento para bocas de expendio que trabajen con cortes superiores a los obligatorios.

Además, se autoriza la incorporación de vehículos con motores flex fuel para el uso de bioetanol y biodiesel.

Co-procesamiento: una nueva alternativa

La propuesta incorpora también la posibilidad de que los mezcladores que sean refinadores incorporen materia prima no fósil en la elaboración de gasoil.

Ese volumen no se contabilizaría dentro del corte obligatorio de biodiesel, aunque permitiría acceder a beneficios impositivos —exención del Impuesto a los Combustibles Líquidos y del Impuesto al CO₂— hasta un máximo del 5% de la mezcla.

Qué cambia para el sector

La eventual sanción de la nueva ley representaría la primera reforma de fondo del marco regulatorio de los biocombustibles desde 2021.

El sector viene planteando que la Ley 27.640 quedó por debajo de la capacidad instalada y que existen decisiones de inversión que permanecen congeladas a la espera de nuevas reglas.

Con mayores cortes, un mercado electrónico y un nuevo mecanismo de referencia para los precios, el debate que ahora se traslada a Diputados será determinante para definir las condiciones bajo las cuales se desarrollará la actividad durante los próximos años.

El proyecto, de todos modos, todavía debe completar su recorrido legislativo antes de convertirse en ley.

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