Resumen Ejecutivo
- Un estudio de Purdue University y la Universidad Austral reveló que el 53% de los productores argentinos prevé un quinquenio favorable, frente al 57% pesimista en EE.UU.
- El optimismo local responde a la expectativa de reducción de derechos de exportación, apertura de mercados y acceso a crédito en dólares a pesar de márgenes actuales ajustados.
- Ambos países coinciden en las perspectivas para la ganadería, con un 80% de expectativas positivas en Argentina y un 68% en EE.UU. por la firmeza de precios.
- El 50% de los productores locales anticipa subas en la tierra agrícola, considerándola subvaluada, mientras coinciden en que los costos de insumos son el principal obstáculo financiero.
Los productores agropecuarios de Argentina y Estados Unidos enfrentan buena parte de los mismos problemas: costos elevados, precios de los commodities que presionan los márgenes y preocupación por la situación financiera de las empresas. Sin embargo, cuando la pregunta apunta hacia los próximos cinco años, las respuestas toman caminos muy diferentes.
Un estudio elaborado en conjunto por Purdue University y la Universidad Austral encontró una marcada diferencia en las expectativas sobre el futuro de la producción agrícola.
En Argentina, el 53% de los productores consultados espera buenos tiempos para la producción agrícola durante los próximos cinco años, mientras que apenas el 4% anticipa un escenario negativo.
En Estados Unidos ocurre prácticamente lo contrario: el 57% espera malos tiempos y solo el 28% prevé un período favorable.
La comparación surge del trabajo “How Farmer Sentiment Compares in the United States and Argentina”, realizado a partir de preguntas comunes del Purdue University/CME Group Ag Economy Barometer y el Austral Ag Barometer. Para el análisis se relevaron aproximadamente 400 productores de cada país durante mayo y junio de 2026.
¿Por qué son tan diferentes las expectativas?
El mayor optimismo argentino no necesariamente significa que los productores estén atravesando una situación de alta rentabilidad en el presente. Según el estudio, puede estar relacionado con la percepción de que el escenario para invertir y producir hacia adelante es más favorable.
Entre los factores mencionados aparecen la reducción de los derechos de exportación, una mayor apertura de los mercados y un mejor acceso al crédito en dólares, elementos que podrían mejorar las expectativas sobre los retornos futuros aun con precios de commodities relativamente débiles.
En Estados Unidos, en cambio, el contexto está marcado por márgenes estrechos, precios agrícolas bajos y costos de producción elevados, factores que se reflejan en una visión más cautelosa sobre los próximos años.
Ganadería: argentinos y estadounidenses comparten el optimismo
La diferencia entre ambos países se reduce cuando la consulta se concentra en la actividad ganadera.
En este caso, las expectativas son positivas tanto en Argentina como en Estados Unidos: el 80% de los productores argentinos espera buenos tiempos para la ganadería durante los próximos cinco años, frente al 68% de los estadounidenses.
El escenario está vinculado, según el estudio, con los precios favorables del ganado y una oferta limitada de hacienda.
En Argentina aparece además otro factor: la expectativa de recomposición del rodeo nacional. Las mejores condiciones para las exportaciones y la disponibilidad de financiamiento en dólares a costos relativamente bajos estarían incentivando inversiones en vientres.
“El mayor optimismo de los productores argentinos respecto del futuro se basa, en gran medida, en la expectativa de que continúen políticas orientadas a reducir las retenciones”, explicó Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral y coautor del estudio.
El especialista también destacó el escenario de la carne vacuna, en particular la ausencia de restricciones a las exportaciones y las perspectivas favorables que perciben los productores ganaderos.
Tierra agrícola: también hay una mirada más alcista en Argentina
Las diferencias vuelven a aparecer cuando la pregunta se traslada al mercado de tierras.
En Argentina, el 50% de los productores espera que el valor de la tierra aumente durante el próximo año, mientras que el 46% prevé estabilidad y solo el 4% anticipa una disminución.
En Estados Unidos, las expectativas son más moderadas: 57% considera que los precios permanecerán aproximadamente en los niveles actuales, 35% espera una suba y 8% una baja.
La tierra como refugio de valor
El estudio encuentra explicaciones diferentes detrás de esas percepciones.
En Estados Unidos, las inversiones alternativas y las tasas de interés aparecen entre los principales factores que condicionan el valor de la tierra. Los elevados precios alcanzados por los campos y el costo financiero también pueden limitar nuevas subas.
En Argentina, en cambio, tienen mayor peso los ingresos provenientes de la actividad agropecuaria y la política agrícola.
El informe plantea además que una parte de los productores argentinos percibe que la tierra agrícola continúa subvaluada luego de años de inestabilidad en las políticas sectoriales. Bajo esa interpretación, una eventual suba de los valores podría representar una recuperación de valor más que el inicio de un ciclo especulativo.
En algo, ambos países coinciden: los costos son el gran problema
Más allá del optimismo argentino, el diagnóstico sobre las dificultades actuales presenta importantes coincidencias.
Los altos costos de los insumos aparecen como el principal obstáculo para mejorar la situación financiera de las explotaciones agropecuarias en ambos países.
Después aparecen otros factores, aunque con distinto orden.
En Estados Unidos, los productores señalan el riesgo climático y los bajos precios de los productos. En Argentina, el ranking también incluye los bajos precios y el riesgo climático.
Pero hay una diferencia significativa: la incertidumbre sobre las políticas públicas ocupa un lugar relevante entre las preocupaciones argentinas, algo que no aparece entre los principales problemas señalados por los productores estadounidenses.
En el caso argentino, los cambios en derechos de exportación, las reglas cambiarias y las intervenciones en los mercados pueden modificar no solo la rentabilidad inmediata, sino también las decisiones de inversión de largo plazo.
Dos productores, mismos problemas y miradas sobre el futuro
La comparación entre los dos principales sistemas agrícolas deja una fotografía interesante.
Los productores argentinos y estadounidenses enfrentan problemas similares en materia de costos, precios y clima, pero las expectativas sobre los próximos años son marcadamente diferentes.
En Argentina, el mayor optimismo parece estar asociado a la expectativa de mejores condiciones de mercado, menores cargas sobre las exportaciones, mayor financiamiento y continuidad de determinadas políticas.
En Estados Unidos, el peso de los márgenes ajustados, los costos productivos y los precios de los commodities genera una mirada más cautelosa.
La conclusión central del estudio es que el sentimiento de los productores no depende únicamente de los precios agrícolas actuales. También está condicionado por los incentivos de política económica, el acceso al financiamiento y la previsibilidad de las reglas de juego.
Y allí aparece una de las claves de la comparación: con problemas productivos parecidos, las expectativas pueden cambiar sustancialmente cuando cambia el escenario económico e institucional en el que toma decisiones el productor.

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