En el almuerzo del Día de la Industria en Esperanza había empresarios que calculaban cuántas máquinas necesitaban comprar y otros que hacían cuentas para saber cuánto tiempo más podían mantener las que ya tenían. Compartían salón, dirigentes y reclamos. Pero cuando hablaban del próximo trimestre parecían describir países diferentes.
Los proveedores de minería y energía se preparan para una expansión durante el primer semestre de 2027. Entre los fabricantes que dependen del mercado interno, algunos evalúan cómo sobrevivir, achicarse o dejar de producir para prestar servicios. A unos y otros los cruza el mismo problema: conseguir financiamiento que puedan pagar.
Sobre ese mapa avanzan Mercado Libre y sus socios logísticos, aparece un desarrollo urbano con el estadio del club de la familia Messi y Acindar Pymes busca mayor llegada al agro. La industria endurece sus reclamos y la EPE enfrenta una pregunta que va más allá de la factura. En los encuentros de la semana empezó a verse dónde quiere pararse cada uno para lo que viene.
El trimestre que algunos ya empezaron a comprar
Los empresarios que llevan años abasteciendo a la minería y la energía miran los próximos meses como una preparación. Esperan que la coincidencia de inversiones petroleras, gasíferas y mineras empuje los pedidos de equipos, obras, transporte y servicios durante la primera mitad de 2027. Algunos ya están comprando máquinas para llegar a tiempo.
En el cobre, siguen los desembolsos de los grandes proyectos y las ventanas de trabajo que abre la salida del invierno en la cordillera. Saben que no es lo mismo un anuncio que una aprobación bajo el RIGI o una orden de compra: cada emprendimiento tiene permisos y decisiones pendientes. Pero empiezan a encontrar razones para ampliar capacidad.
El litio y el oro completan esa expectativa. En el primero observan precios más favorables que durante los momentos de mayor debilidad; en el segundo, cotizaciones que pueden impulsar exploraciones y prolongar la vida de yacimientos maduros. No esperan que todo arranque junto, aunque la superposición de proyectos podría exigir equipos y personal que hoy no sobran.
En petróleo siguen de cerca Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el oleoducto y la infraestructura exportadora que conectarán Neuquén con la costa de Río Negro. Transportar más crudo es una condición para producir más. El calendario de la obra marina contempla cierre y pruebas en diciembre, con una primera exportación que podría llegar a comienzos de 2027. Las inversiones gasíferas y los proyectos de gas natural licuado agregan demanda potencial sobre proveedores que, en muchos casos, son los mismos.
El entusiasmo no les borra el reproche. Sienten que las pymes pagaron buena parte de la transición sin recibir condiciones comparables a las de los grandes proyectos. Reclaman crédito, un tratamiento tributario que permita invertir y posibilidades concretas de participar. Competir se vuelve cuesta arriba cuando hay que pagar una máquina al contado y el rival consigue financiarla durante años.
Tampoco dan por hecho el resultado político. Que lleguen órdenes de compra no significa que el movimiento alcance a salarios, consumo y humor social antes de las elecciones. Apuestan al primer semestre de 2027; incluso los más optimistas dejan abierta la pregunta de si alcanzará para sostener el rumbo en las urnas.
El crédito falta también donde hay pedidos
“Una vez más tuve que comprar tiqui taca un equipo en China, pero me faltan dos más y necesito financiamiento”, contó un empresario de Villa Gobernador Gálvez. Tiene proyectos por delante. Lo que no encuentra es cómo equiparse sin vaciar la caja.
La escena se repitió en Esperanza y en el Santa Fe Business Forum. Los que venden menos cuestionan a los bancos porque les complican la supervivencia; los que crecen, porque no pueden acompañar la demanda. Desde extremos opuestos piden algo parecido: que los bancos hagan de bancos y financien producción.
El Gobierno encuentra ahí una oportunidad para devolver parte de la presión al sistema financiero. Pero ARCA también entra en la conversación. Una empresa puede tener pedidos y capacidad de recuperarse, y quedarse sin salida si toda su caja debe ir al pago inmediato de deudas fiscales. Distinguir una dificultad transitoria de una insolvencia definitiva también forma parte del problema. "Sólo dan condiciones para los que quieren blanquear pero no para los que quieren producir", es la frase más repetida en industriales pymes.
En el Mercado Argentino de Valores (MAV) ven espacio para ampliar el financiamiento con cheques, pagarés y otras herramientas. No hacen desaparecer el riesgo ni garantizan tasas bajas, pero abren puertas cuando el circuito bancario las cierra. El ingreso de jugadores como Cocos Capital no deja de llamar la atención y se prevén nuevos desembarcos en el negocio del financiamiento o utilización de herramientas como los futuros de agro que antes parecían limitadas a jugadores vinculados al sector.
También allí se ubica Acindar Pymes. La absorción de las SGR Solidum y Aval Fértil busca ampliar su llegada, especialmente al agro y la industria alimentaria. La compañía explicó a Ecos365 que es una oportunidad puntual, con un crecimiento aproximado del 10%.
Mercado Libre ya tiene otro mapa de Santa Fe
La compañía compartió con esta columna el capítulo santafesino de Efecto MELI. Durante 2025, casi 15.000 pymes y emprendedores de la provincia vendieron por Mercado Libre y facturaron US$234 millones. Para el 43%, ya era su principal canal comercial.
El 86% de los envíos salió hacia otras provincias. Esa posibilidad de buscar compradores fuera del mercado cercano explica parte del atractivo: hasta una pequeña empresa de Elortondo, presentada como ejemplo, piensa en dar otro paso y exportar mediante la plataforma. La expansión logística sumó dos centros, más de 16.800 metros cuadrados operativos y 33 agencias de entrega y retiro. Y se prevé más metros cuadrados en Rosario.
Las pymes vendedoras de Santa Fe emplean a más de 29.500 personas; más de 7.700 realizan tareas vinculadas con el marketplace. Son trabajadores de esos negocios. Casi 300 pymes incorporaron personal para atender la demanda del canal, con más de 330 puestos generados.
Mercado Pago tiene una presencia todavía más extendida: casi 223.400 empresas y emprendedores santafesinos lo utilizaron para cobrar y procesaron más de US$5.300 millones. Ese volumen incluye transferencias, QR y terminales Point; es distinto de las ventas del marketplace. Entre las pymes relevadas, el 62% lo identifica como su principal herramienta de cobro.
En crédito, informó 5,5 millones de préstamos personales por casi US$180 millones y más de 1,9 millones de operaciones para pymes y emprendedores por US$151 millones. Son préstamos, con posibles tomadores repetidos. Además, en conversaciones con autoridades, señaló que refinanció deudas a 70.000 santafesinos: una cifra que muestra alcance, aunque no permite conocer cuántos regularizaron su situación ni la mora provincial de la cartera.
Los datos se presentaron el jueves en Mercado Libre Experience, en La Rural. Allí hubo conversaciones con ministros de Desarrollo Productivo, entre ellos Gustavo Puccini. Las diferencias que la compañía y el gobierno santafesino habían expuesto en redes quedaron atrás. Ahora hablan de operaciones e inversiones: según pudo conocer esta columna, está prevista otra ampliación de capacidad de la empresa local que realiza logística para Mercado Libre en la región.
Los metros cuadrados detrás de los paquetes
Parte de esa expansión tiene gestión rosarina. ZLT, dirigida por Gino Zavanella, acordó desarrollar tres centros para Mercado Libre: 4.500 metros cuadrados entregados en Gualeguaychú, 10.000 previstos para octubre en Mendoza y una primera etapa de 4.300 en San Juan, proyectada para marzo de 2027.
ZLT financia y desarrolla los inmuebles y cobra alquileres corporativos de largo plazo. Mercado Libre obtiene instalaciones adaptadas a su operación y el desarrollador organiza la inversión alrededor de un cliente con escala. San Juan, además, lo acerca a la infraestructura minera.
En AmCham, las semillas también son una discusión de poder
El AmCham Agribusiness Forum volvió sobre el acuerdo de comercio e inversión recíprocos con Estados Unidos, conocido como ARTI, firmado en febrero. Con funcionarios nacionales, provinciales y ejecutivos de grandes corporaciones, la cámara insistió en avanzar con su ratificación.
William Verzani, consejero agrícola de la Embajada estadounidense, destacó las oportunidades del intercambio y la previsibilidad que requieren las inversiones. Alejandro Cacace estimó en unos US$3.000 millones anuales el potencial exportador perdido por la brecha de productividad en soja. Es un cálculo asociado con innovación y rendimientos, no dinero comprometido por el acuerdo.
Bayer aparece entre las compañías más interesadas en recuperar protagonismo en soja. La discusión pasa por cómo se remunera la genética y quién paga: las empresas quieren recuperar su inversión y los productores cuestionan nuevas cargas sobre una actividad con fuerte presión tributaria.
AmCham volvió a reclamar la adhesión al Acta 1991 de UPOV, que protege obtenciones vegetales y constituye un régimen diferente del de patentes de invención. El uso propio de semillas y el reconocimiento económico de la innovación siguen en el centro. Entre legisladores y corporaciones circula una posible fórmula intermedia, con algunos años de transición. Por ahora es una hipótesis de negociación.
Algo parecido ocurre con los biocombustibles, cuyo tratamiento volvió a frustrarse durante la semana. Se busca acercar proyectos ambiciosos y resistencias a cambiar las reglas. Para Santa Fe, ambas discusiones afectan inversiones y agregado de valor; falta encontrar los votos.
Llevar la cordillera a los puertos de Rosario
La alianza de Grupo México Transportes y Wabtec para competir por el Belgrano Cargas alimenta expectativas empresarias. Algunos interlocutores le asignan buenas posibilidades, aunque no hay adjudicación definida. El llamado fue autorizado en agosto: las consultas cierran el 28 de octubre y la presentación y apertura de ofertas están previstas para el 11 de noviembre.
Mariano Grassi, que desde su ingreso a Vicentín asumió mayor protagonismo también dentro de Terminal Puerto Rosario (TPR), fue uno de los empresarios buscados para hablar de ese futuro. Su entusiasmo apunta a una oportunidad que la región todavía necesita instalar mejor: participar de la logística minera, además de sostener su lugar agroexportador.
El negocio va en dos direcciones: traer cargas de la cordillera para embarcar y llevar equipos e insumos hacia los proyectos. El tren podría mejorar costos, pero hacen falta conexiones, capacidad y una oferta adecuada a cada carga.
Rosario necesita sentarse con mineras, gobiernos cordilleranos y responsables de las inversiones. Las conversaciones con San Juan y las posibilidades de sumar cargas como los limones tucumanos muestran mercados por desarrollar. Conocer el potencial propio es apenas el comienzo; falta venderlo afuera. Cuando uno habla con los empresarios en Buenos Aires casi nadie tiene que Santa Fe puede ser una salida.
“El lobby debe construirse, pero la mayoría de los empresarios santafesinos son tenistas, juegan solos”, se desapachó uno de los empresarios que más trajinan fuera de la bota santafesina las oportunidades locales.
El Niño puede ayudar al promedio y el último trimestre
La Bolsa de Comercio de Rosario ultima su informe sobre la campaña gruesa. Según pudo conocer esta columna, uno de los escenarios bajo análisis prevé una producción inferior al récord de 2025/2026, pero con posibilidades de convertirse en el segundo mejor registro histórico. Es una perspectiva preliminar que suma expectativas para transporte, acopio y servicios.
En contraste, otros empresarios llegaron a Esperanza con menos pedidos, recortes de personal o un concurso encima. Las dificultades aparecen especialmente entre proveedores del mercado interno y de maquinaria agrícola, donde la debilidad de la demanda se combina con el reemplazo de fabricación local por importaciones, entre ellas las chinas.
Uno que acaba de concursarse contó cómo intenta seguir: prestar servicios. Fabricar, que había sido el centro de su empresa, quedó casi fuera de los planes inmediatos. Mientras su vecino de mesa piensa qué máquina comprar, él busca cómo sostener actividad con lo que tiene. La capacidad industrial puede perderse bastante antes de que una estadística anote el cierre.
En la construcción volvió a circular la versión de un eventual concurso de una firma que tuvo alto perfil y lo bajó durante el último año. El rumor ya apareció otras veces y sigue sin una presentación corroborada. No se trata de Bauen-Pilay: el fallo de primera instancia conocido esta semana contra Bauen, Pilay y Pilares por incumplimiento contractual es otro asunto y no acredita una situación concursal.
Sobre ese fondo se entiende el tono de FISFE. Javier Martín habló de una economía “hemipléjica”: valoró la estabilidad macroeconómica, pero reclamó competitividad, crédito e infraestructura y volvió sobre el costo y la disponibilidad de energía. La UIA insistió en las condiciones para competir.
¿Y si Santa Fe imaginara una YPF eléctrica?
El malestar con la EPE permite abrir otra discusión. Las industrias cuestionan las tarifas y contratos de potencia por doce meses que no acompañan su estacionalidad. Algunas pasan a comprar energía en el mercado mayorista: la EPE conserva la red y el peaje, pero cambia el negocio con esos clientes, con posibles efectos sobre recursos municipales ligados a su facturación. Adaptar contratos, contemplar bloques estacionales y gestionar picos sería un primer paso. La pregunta mayor es si puede cambiar la visión de la empresa.
Desde el gobernador y su equipo, por ahora, la prioridad es tenerla “bien ordenada”. Una transformación más profunda podría pensarse para un eventual segundo mandato, dentro de las reformas de segunda generación. No aparece como una decisión tomada. Pero los números permiten discutir desde una posición distinta de la emergencia: resultado positivo de $52.563 millones en 2025, patrimonio neto de $713.928 millones y recursos devengados superiores a los gastos en unos $50.600 millones durante el primer semestre de 2026. Este último saldo presupuestario no equivale a ganancia contable ni a caja disponible.
Pensarla como una suerte de YPF eléctrica supone tomar su capacidad de asociarse, organizar inversiones y desarrollar negocios, salvando las diferencias entre ambas compañías. No requiere privatizarla ni reducir personal. Con más de 1,36 millones de usuarios, red y conocimiento territorial, podría articular contratos de abastecimiento, proyectos privados y generación propia donde resulte estratégica. Biomasa, biogás, cogeneración agroindustrial, solar y almacenamiento ofrecen posibilidades. Publicar la capacidad de conexión, simplificar trámites y agrupar demanda ayudaría a convertirlas en proyectos.
También podría ganar dinero ayudando a consumir mejor. Los taxis eléctricos que empiezan a probarse en Rosario necesitan cargadores, potencia y tarifas horarias; las flotas públicas podrían aportar escala donde los recorridos justifiquen el cambio. El recambio a LED abre servicios de financiamiento, mantenimiento y telegestión. La autogeneración y la eficiencia modificarán su negocio: participar de esa transformación permitiría desarrollar ingresos más allá de vender electricidad.
El cambio exige preservar el servicio universal y transparentar cuánto cuestan y cómo se financian la tarifa social, la electrificación rural y las obras territoriales. También incorporar a los trabajadores mediante capacitación en medición inteligente, generación distribuida, baterías y redes. Ordenar la empresa es necesario; discutir para qué se quiere usar esa fortaleza sería el paso siguiente. La energía podría convertirse en una ventaja productiva provincial, además de ser una factura que todos discuten.
Los impuestos prometen menos movimiento que la política
Los empresarios que arman el presupuesto de 2027 harían bien en no esperar una gran rebaja salvadora. En las conversaciones con Germán Martínez, Nicolás Mayoraz y legisladores radicales y socialistas aparece una coincidencia: la pelea será por el Presupuesto nacional. Una reforma profunda de la coparticipación o del sistema tributario no figura entre los escenarios más probables del año electoral.
Puede haber cambios de alícuotas o regímenes, pero la hipótesis para hacer cuentas es la continuidad. En Santa Fe, Economía prevé convocar a la mesa tributaria. Pablo Olivares deja abierta la posibilidad de alguna sorpresa, aunque sin anticipar un rediseño general. La cautela se repite en el plano local.
Las candidaturas muestran más movimiento. Crece la presencia de referentes santafesinos vinculados a Axel Kicillof en encuentros empresarios y se multiplican recorridas y conversaciones de quienes buscan lugar en las listas.
En Esperanza volvió a sonar Rafael Gutiérrez para dar el salto después de dejar la Corte Suprema provincial. Consultado por esta columna, respondió: “Estamos en camino”. No confirmó una candidatura, pero dejó la puerta abierta y la versión siguió recorriendo las mesas.
Los Messi, un estadio y un negocio que se juega toda la semana
En el sur del Gran Rosario apareció otra apuesta. Estación Leones, presentado esta semana ante inversores y representantes de empresas e instituciones, combina viviendas y comercios con la nueva sede del club de la familia Messi. Lo impulsa JC Basileuo SRL y lo construirá EDECA SA.
El proyecto ocupa 52 hectáreas sobre la Ruta Provincial 21, en Alvear, frente al Aeroclub. Incluye un barrio abierto y otro cerrado, ocho macrolotes comerciales y espacios públicos como la Plaza Leo Messi. Leones FC tendrá nueve hectáreas para su sede social y deportiva.
El estadio multipropósito, para 15.000 espectadores, busca actividad más allá de los partidos: recitales, encuentros sociales, propuestas culturales y otros deportes. La apuesta es que viviendas, comercios y entretenimiento se alimenten entre sí durante toda la semana.
El horizonte mencionado para el estadio es de cuatro años, sujeto a etapas, permisos, accesos e infraestructura. El desarrollo integral y la participación del club tienen alcances distintos; el vínculo familiar no permite atribuirle a Lionel toda la inversión.
Un estadio necesita accesos y servicios; Mercado Libre, centros de distribución; una fábrica, energía y capital de trabajo. Los nombres conocidos atraen la mirada. La conexión con proveedores, empleo y actividad local definirá cuánto dejan esas inversiones.
En las mesas de Esperanza, algunos ya preparaban ese futuro y otros intentaban llegar hasta él. El último trimestre encontrará a ambos haciendo cuentas. La diferencia estará en si los nuevos pedidos llegan a tiempo para quienes todavía producen.

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