Los bonos soberanos argentinos en dólares profundizaron este lunes su caída en Wall Street y llevaron al riesgo país a superar los 640 puntos básicos, alcanzando su nivel más elevado en lo que va de 2026. La nueva escalada refleja una combinación de factores locales e internacionales que volvió a incrementar la cautela entre los inversores.
La deuda argentina atraviesa una nueva jornada de presión vendedora, mientras el mercado sigue de cerca la capacidad del país para acceder al financiamiento y recomponer su posición de reservas. A este escenario se suma un contexto internacional caracterizado por tasas de interés elevadas y mayor volatilidad en los mercados globales.
Dudas sobre el financiamiento y las reservas
Entre los factores que explican el deterioro de los activos argentinos aparecen las dudas vinculadas con la acumulación de reservas y las condiciones de financiamiento del país.
Según trascendió, por medio de expertos, a percepción sobre Argentina se deterioró en términos relativos frente a otros mercados emergentes, en un escenario marcado además por una desaceleración de la actividad económica y condiciones financieras internacionales más exigentes.
Otro elemento seguido de cerca por los inversores es la prácticamente nula colocación de deuda soberana en dólares, situación que genera interrogantes sobre las alternativas de financiamiento de cara a 2027.
Desde Fundación Capital señalaron que el nivel de reservas continúa siendo reducido y consideraron relevante fortalecer la compra de divisas. En ese sentido, plantearon como desafíos centrales acelerar la acumulación de reservas y lograr un mayor dinamismo de la actividad económica.
El mercado cambiario también está bajo la lupa
En paralelo, los últimos datos del Banco Central muestran que la cuenta corriente cambiaria registró en agosto un superávit de US$806 millones. Se trató del quinto resultado mensual positivo consecutivo y representó una mejora frente a los US$413 millones registrados en julio.
Sin embargo, las compras netas de dólares realizadas por personas físicas alcanzaron los US$2.463 millones durante agosto, mientras que los pagos de dividendos y utilidades sumaron US$469 millones.
Estos movimientos forman parte de las variables que el mercado observa para evaluar la evolución de las reservas y la disponibilidad de divisas de la economía argentina.
También cae la Bolsa
La presión no se limita a los bonos soberanos. El índice S&P Merval registraba una baja del 2,1%, mientras que entre las acciones líderes se observaban retrocesos en entidades financieras como BBVA, Grupo Financiero Galicia y Grupo Supervielle.
En Wall Street, los ADR argentinos también operaban mayoritariamente en terreno negativo, con bajas destacadas para BBVA y Banco Macro.
Una semana clave para el mercado
En este contexto, el Tesoro enfrenta una nueva licitación de deuda en pesos, con vencimientos por aproximadamente $8,1 billones.
Según Grupo SBS, la oferta incluye instrumentos a tasa fija, títulos ajustados por CER, bonos a tasa fija y bonos dollar linked, mientras que no se ofrecerá el Bonar AO29.
La evolución de los bonos, el comportamiento del riesgo país y la capacidad del Gobierno para continuar captando financiamiento serán algunas de las variables centrales que seguirá el mercado durante los próximos días.

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