Los principales mercados financieros argentinos muestran este martes un tono “wait and see” —esperando a ver antes de actuar— debido a que esta tarde se dará a conocer el dato oficial de inflación correspondiente a enero, luego de múltiples debates y cambios en la conducción del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El índice S&P Merval, referente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, registra una caída de cerca del 1%, situándose alrededor de los 2.947.720 puntos básicos, mientras que medido en dólares apenas cede un 0,1%.
En Wall Street, las acciones de empresas argentinas que cotizan como ADRs también operan en terreno negativo, con pérdidas destacadas en papeles como Edenor, Grupo Supervielle e IRSA.
Bonos volátiles y riesgo país en alza
El segmento de renta fija muestra una tendencia mixta y volatilidad entre los distintos instrumentos. Los bonos soberanos cotizan con variaciones, mientras que el riesgo país medido por J.P. Morgan sube alrededor de un 0,6% y se ubica por encima de los 500 puntos básicos, reflejando la cautela de los inversores ante datos macroeconómicos clave que se conocerán más tarde hoy.
En este marco, la Secretaría de Finanzas lanzó una licitación de instrumentos de deuda para esta semana, incluyendo letras y bonos tanto a tasa fija como ajustados por CER y otros títulos vinculados al dólar, en un intento por captar financiamiento del mercado local.
Inflación en el centro de la escena
La atención de los mercados está puesta en el resultado de la inflación de enero, ya que después de que el INDEC registrara una suba del 2,8% en diciembre, cualquier sorpresa al alza o a la baja podría redefinir las expectativas sobre el rumbo de precios en los próximos meses.
Además, esta publicación llega en un contexto particular tras la renuncia de Marco Lavagna como titular del INDEC, en medio de discusiones sobre la metodología de cálculo del índice, lo que ha generado incertidumbre adicional en los mercados locales.
En jornadas recientes, sondeos privados y expectativas del mercado especulan con que el dato de inflación mensual podría ubicarse por encima del 2% o cercano a ese umbral —un nivel que aún mantendría al país en un sendero de desinflación moderada pero lejos de metas más ambiciosas— lo que mantiene a inversores en posición de espera.
Qué implica para accionistas y bonistas
La estrategia actual de muchos operadores es optar por posiciones de menor riesgo o con cobertura ante posibles variaciones en la inflación, ya que un IPC mayor al previsto podría presionar tasas largas y depreciar activos sensibles a inflación y tasas de interés, como los bonos en pesos y algunos títulos en dólares.
En este sentido, títulos ajustados por CER o vinculados al dólar suelen ser buscados como coberturas temporales en cautela hasta que se conozca el dato oficial, alimentando el comportamiento de espera en los mercados.

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