La carne vacuna argentina encuentra una nueva oportunidad en el mercado estadounidense a partir del denominado “efecto hamburguesa”, un fenómeno que podría reposicionar al país en el segmento del trimming, la carne magra utilizada para mezclas industriales. A pesar de la fuerte competencia internacional, referentes del sector aseguran que Argentina tiene condiciones para desplazar a otros proveedores.
Según explicó el consultor ganadero Víctor Tonelli Chiesa, la industria cárnica de Estados Unidos necesita carne magra importada para complementar su propia producción, mayoritariamente orientada a carne con mayor contenido graso. En ese contexto, la carne argentina aparece como una alternativa competitiva por calidad, disponibilidad y perfil sanitario.
Este escenario abre la puerta a un posible desvío de cortes que hoy se exportan principalmente a China hacia el mercado estadounidense, atraídos por mejores precios y mayor previsibilidad comercial. Además, Estados Unidos se presenta como una válvula de escape frente a las crecientes exigencias ambientales y regulatorias que impone la Unión Europea a los países exportadores.
En paralelo, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y la Asociación Argentina de Angus buscan profundizar la estrategia y avanzar más allá del trimming. El objetivo es posicionar cortes de alto valor, como el bife ancho y la entraña, en segmentos premium y restaurantes de alta gama del mercado norteamericano.
Mientras tanto, el impacto en el mercado interno aparece, por ahora, contenido. “El bolsillo ya está golpeado”, advirtió Chiesa, al señalar que los flujos de exportación están orientados a nichos específicos y no a grandes volúmenes que tensionen la oferta local.
Sin embargo, el contexto de precios genera cautela. Tras registrar un salto cercano al 70% a lo largo de 2025, la carne vacuna mantuvo la tendencia alcista en diciembre. En las últimas cuatro semanas, los precios en góndola subieron 4,1%, según datos de la consultora LCG. Entre los analistas, la expectativa sobre el precio interno sigue siendo incierta, atravesada por factores locales y por la evolución de la demanda internacional.

Comentarios