Las pequeñas y medianas empresas lácteas argentinas se preparan para una etapa de mayor oferta de materia prima en un contexto que combina buenas perspectivas productivas con desafíos comerciales. Así lo planteó el presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (APYMEL), Pablo Villano, quien sostuvo que el clima favorable permitirá un incremento en la producción de leche, aunque la preocupación pasa por la capacidad del mercado para absorber ese volumen.
"Venimos con un año muy bueno desde el punto de vista climático, con excelentes reservas, por lo que la leche va a venir", afirmó. En ese sentido, explicó que algunas industrias ya registran un leve crecimiento en el ingreso de materia prima, mientras que las ventas se mantienen en niveles normales.
Sin embargo, Villano advirtió que existe incertidumbre tanto entre los productores como en las industrias sobre cómo enfrentar el incremento de la oferta previsto para los próximos meses.
"Necesitamos reactivar un poco más el mercado interno y que la exportación continúe con el ritmo que viene mostrando hasta ahora", señaló.
La exportación, un pilar para las pymes
Para APYMEL, la inserción internacional se convirtió en un componente estratégico del negocio. La entidad cuenta con una plataforma de exportación que funciona desde hace 14 años, integrada por 30 empresas exportadoras y otras 25 que actualmente realizan los trámites necesarios para incorporarse al comercio exterior.
Villano indicó que las pymes lácteas representan entre el 12% y el 15% del total de las exportaciones del sector, una participación que calificó como significativa si se compara con otros rubros industriales.
"Necesitamos que la exportación sea un mercado fuerte y dejar de hablar de excedentes exportables. Tenemos que consolidar dos mercados claramente definidos: el interno y el externo, abasteciendo a ambos con productos de calidad", sostuvo.
La puesta en marcha de industrias paralizadas
El dirigente también consideró necesario recuperar la actividad de empresas que actualmente permanecen inactivas, como Sancor y Verónica.
"Es importante para todo el sector que esas industrias vuelvan a funcionar, sea quien sea el responsable de ponerlas en marcha", afirmó, al considerar que una mayor capacidad industrial contribuiría a absorber el crecimiento de la producción.
Costos: leche, salarios y una logística cada vez más pesada
Consultado sobre los principales componentes del costo industrial, Villano identificó tres factores determinantes.
El primero es el valor de la leche como materia prima. El segundo corresponde al costo laboral, que definió como un componente central de la estructura de las pymes.
"El personal es muy importante y también debe tener un ingreso adecuado porque es parte de la clase trabajadora que consume nuestros productos", expresó.
A estos dos factores se suma un tercer costo que, según explicó, ganó protagonismo en los últimos años: la logística.
"La recolección de leche y el transporte de productos terminados hacia los grandes centros de consumo representan un costo muy importante que absorbemos íntegramente las industrias", indicó.
Por ese motivo, las empresas trabajan en optimizar recorridos y maximizar la carga de los equipos para mejorar la eficiencia operativa, especialmente luego del incremento en el precio de los combustibles derivado del contexto internacional.
Un sector estable, aunque con empresas endeudadas
Respecto de la situación de las pymes, Villano aseguró que el número de empresas se mantiene relativamente estable y que la mayoría de los asociados de APYMEL continúa operando con normalidad.
No obstante, reconoció que existe un grupo de industrias con dificultades financieras.
"Las empresas que están endeudadas son una minoría, pero hoy están complicadas porque el escenario económico cambió. La inflación se frenó y las ineficiencias quedan mucho más expuestas", explicó.
En ese marco, señaló que APYMEL trabaja junto con entidades bancarias para encontrar alternativas de financiamiento, ya que, si bien las tasas de interés descendieron, todavía continúan en niveles elevados para muchas pequeñas y medianas industrias.
De cara a los próximos meses, el desafío para las pymes lácteas será sostener el equilibrio entre una producción que promete crecer, un mercado interno que necesita recuperar dinamismo y una estrategia exportadora que se consolida como una herramienta indispensable para el desarrollo del sector.

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