El informe correspondiente a julio de 2026 refleja que la mediana de los alquileres en Rosario alcanzó los $380.000 para los monoambientes, $500.000 para los departamentos de dos ambientes y $650.000 para las unidades de tres ambientes.
En términos interanuales, los incrementos fueron del 31% para los monoambientes, 31,6% para los departamentos de dos ambientes y 30% para los de tres ambientes, en línea con la actualización que registra el Índice para Contratos de Locación (ICL) elaborado por el Banco Central, que mostró un aumento anual del 31,5%.
Jubilados y trabajadores, los más comprometidos
Uno de los datos más sensibles del relevamiento es la relación entre los ingresos y el costo de acceder a una vivienda.
El estudio señala que un jubilado con un haber de $481.989 debe destinar el 78,8% de su ingreso para alquilar un monoambiente promedio, sin contemplar expensas ni servicios.
La situación tampoco mejora para quienes perciben el Salario Mínimo Vital y Móvil. Con un ingreso de $372.400, ese salario ni siquiera alcanza para cubrir el alquiler promedio de un monoambiente, ya que representa apenas el 98% del valor requerido.
El costo real es todavía mayor
El relevamiento advierte que los valores publicados corresponden únicamente al alquiler y no incluyen expensas, cuyo costo promedio equivale al 16,7% adicional sobre el precio mensual.
Esto implica que el desembolso efectivo para acceder a una vivienda supera ampliamente los valores informados y profundiza la presión sobre los ingresos de los hogares.
Un mercado que sigue tensionado
Desde el CESO remarcan que el objetivo del informe es aportar un indicador local que permita seguir la evolución del mercado de alquileres, en un contexto donde la renovación de contratos continúa siendo uno de los principales focos de conflicto entre propietarios e inquilinos.
Con aumentos cercanos al 31% anual y una relación cada vez más desfavorable entre ingresos y costo de la vivienda, los datos muestran que el acceso al alquiler continúa siendo uno de los principales desafíos económicos para las familias rosarinas.

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