Las redes sociales forman parte de la rutina diaria de millones de personas y, muchas veces, parecen ocupar el lugar de los encuentros presenciales. Sin embargo, un nuevo estudio realizado en Estados Unidos advierte que las interacciones online no logran reducir la sensación de soledad, aun cuando se mantengan conversaciones con amigos cercanos.
La investigación fue publicada en la revista científica Public Health Reports, publicación oficial del Servicio de Salud Pública de EE.UU., y estuvo liderada por el investigador Brian Primack. El trabajo analizó las respuestas de más de 1.500 adultos de entre 30 y 70 años y encontró que interactuar con desconocidos en redes sociales puede incluso incrementar la percepción de aislamiento.
Según explicó Primack, los investigadores esperaban que la comunicación digital con amigos íntimos ayudara a disminuir la soledad, pero los resultados mostraron otra realidad. “No hubo un cambio en los niveles de soledad en ninguna dirección”, señaló el especialista, quien remarcó que las conexiones virtuales no parecen reemplazar el impacto emocional de los vínculos cara a cara.
El interés por estudiar este fenómeno creció especialmente después de que, en 2023, las autoridades sanitarias estadounidenses advirtieran sobre una “epidemia de soledad”. El informe oficial señalaba que, incluso antes de la pandemia de covid-19, aproximadamente la mitad de los adultos del país experimentaba niveles medibles de aislamiento social, con consecuencias para la salud comparables a las del tabaquismo.
Otro dato que llamó la atención de los investigadores es que alrededor del 35% de los contactos en redes sociales de los participantes correspondía a personas que nunca habían conocido en persona. Para los especialistas, esto puede favorecer malentendidos, comparaciones sociales y una idealización de las relaciones ajenas que termina profundizando la sensación de soledad.
En ese sentido, la coautora del estudio, Jessica Gorman, explicó que las plataformas digitales suelen mostrar versiones idealizadas de la vida social de otras personas. “Esta idealización probablemente es mayor cuando esas relaciones implican a personas que nunca se han conocido en persona”, sostuvo.
Los autores remarcaron además que el estudio representa un avance importante porque gran parte de las investigaciones previas se enfocaban en adolescentes y adultos jóvenes. En cambio, este trabajo analizó a personas de mediana y mayor edad, grupos en los que los efectos negativos de la soledad sobre la salud pueden intensificarse con el paso del tiempo.
Fuente: SINC.



